Home / La Carpeta de Iván / La Habana, un día cualquiera

La Habana, un día cualquiera

A cualquier hora, es constante el ajetreo por los alrededores de la plazoleta de la India, contigua al Parque de la Fraternidad, frente al Capitolio Nacional.

Un ir y venir de personas, de todas las provincias. También turistas, con sus sombreros y sus cámaras. Pese a las ruinas y a su edad (ya cumplió 490 años) La Habana todavía conserva encantos.

Los cubanos, en las calles. A lo suyo. Cada uno con sus problemas.  «Luchando», «resolviendo», «sobreviviendo», tres de los gerundios más usados en la isla de los hermanos Castro.

En el antiguo edificio del Diario de la Marina, hoy sede del Tribunal Provincial, el público es muy distinto. Presos esposados, policías y carceleros, abogados y jueces, testigos y curiosos, aguardan impacientes porque comience el juicio.

Varias cuadras más abajo, donde termina el Paseo del Prado, por la mañana, tarde o noche, encontramos a los que prefieren ver transcurrir el tiempo sentados en el mejor sitio que tiene la ciudad: el muro del malecón.

Texto y foto: Iván García

Sobre admin

Periodista oficial primero (1974-94) e independiente a partir de 1995. Desde noviembre de 2003 vive en Lucerna, Suiza. Todos los días, a primera hora, lee la prensa online. No se pierde los telediarios ni las grandes coberturas informativas por TVE, CNN International y BBC World. Se mantiene al tanto de la actualidad suiza a través de Swissinfo, el canal SF-1 y la Radio Svizzera, que trasmite en italiano las 24 horas. Le gusta escuchar música cubana, brasileña y americana. Lo último leído han sido los dos libros de Barack Obama. Email: taniaquintero3@hotmail.com

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

x

Check Also

Régimen cubano no quiere diálogos con el pueblo

Régimen cubano no quiere diálogos con el pueblo

En la mañana del sábado 23 de marzo, Sixto, 55 años, dueño de un pequeño café ubicado en el crucero de La Palma, municipio Arroyo Naranjo, al sur de La Habana, en medio de una lluvia torrencial recogió con un cubo el granizo que estaba en el patio de su casa y lo aprovechó para enfriar las cervezas y refrescos.