Desde La Habana

Desterrado el periodista independiente Lázaro Yuri Valle Roca

Desterrado el periodista independiente Lázaro Yuri Valle Roca

El periodista independiente y preso político Lázaro Yuri Valle Roca, de 62 años, acaba de ser desterrado por el régimen castrista después de haber estado encarcelado injustamente desde el 15 de junio de 2021.

Valle Roca arribó a Miami este miércoles 5 de junio, lo que marca el fin de una prisión que ha suscitado condenas y preocupaciones a nivel internacional tras los constantes abusos a los que fue sometido y la depauperación de su estado de salud, que ponía en riesgo su vida.

En declaraciones desde el aeropuerto, Lázaro Yuri se refirió a su salud y las condiciones de su destierro.

-Les voy a pedir disculpas por la situación en que me encuentro, han sido muchas las torturas que me han hecho. Ellos (los del régimen) tienen mucho odio contra mi persona, por lo que yo represento, por todo lo que le hicieron a mi abuelo Blas Roca Calderío, a mi familia, y también a todo el pueblo de Cuba. Han sido muchas cosas que he tenido que afrontar. Se me olvidan las cosas. La cárcel es un borrador de la memoria. Tengo que tomarme unos días para verme con el médico y poder para darle una exclusiva a cada uno de los medios.

¿Cómo fue el proceso de salida? ¿Las autoridades fueron a visitarte? ¿Te sorprendió esta noticia?

-No. Antier por la mañana me fueron a buscar y me llevaron para la sala de penados del Hospital Nacional, encerrado, con un nivel de seguridad máximo. He sido tratado como un terrorista, como lo más malo del mundo. Me llevaron para el Nacional y a las cuatro de la mañana me sacaron y me llevaron para el aeropuerto. Mi esposa, Eralidis Frómeta, me trajo una ropa y con esta ropa es con la que viajé.

Nos dijeron que el Aeropuerto de La Habana estaba asediado…

-Completamente. Si me llamaba alguien, se me parqueaban al lado los agentes de la Seguridad del Estado.

¿Es un destierro?

-Sí, un destierro forzoso, yo tuve que irme.

¿Ellos te dieron alguna opción? ¿Te dijeron que no podías regresar, que tenías que irte o volvías a la prisión?

-Sí, claro. Si yo vuelvo a Cuba, no a la prisión, ya yo voy muerto, porque me lo dejaron bien claro.

Lázaro, tú siempre has dicho que eras un preso de Raúl Castro.

-Soy el nieto mayor de Blas Roca Calderío, que fue secretario general del Partido Socialista Popular (comunista). Y mi abuelo trató de hacer todo lo mejor posible, porque la Constitución de 1976 fue muy parecida a la de 1940. Y recuerdo que era un niño y le llevaba el café a ellos, a Fidel. La soberbia de Fidel Castro era lo más grande del mundo, con tal de hacerse con el poder y mantener el poder absoluto, totalitario completamente. Después que mi abuelo seenfermó, a toda la familia nuestra la trataron como si fuéramos… vaya, no sé.

¿Tú crees que el hecho de que seas el nieto de Blas Roca influyó para que te dejaran salir?

-No sé, porque desde que caí preso, que me llevaron para Villa Marista, enseguida me planté y estuve cinco días sin tomar agua. Ahí se me explotaron los riñones, la presión se me puso a millón, y gracias a que la gente salió el 11 y 12 de julio para la calle, eso fue lo que me mantuvo con vida, fue lo que me hizo volver a quitarme del estado de inanición. No estaba en mi destino que yo muriera, pero trataron de hacerlo, intentaron que me fuera desgastando hasta que falleciera.

¿Conviviste con presos del 11 de julio?

-Sí, conviví con muchos de ellos. Hay muchachos que son muy buenos, otros no tienen una conciencia y no tienen una convicción fuerte, se ponen a hacer lemas y cancioncitas. Los esbirros y los verdugos se empiezan a burlar de eso. Entre los propios guardias hay sus contradicciones, porque yo ni me paraba ni decía lema ni nada de eso. Hubo un guardia que me dijo “¿Tú no dices lema?”, y le respondí: “¿Yo? No”. Me contestó: “No, está bien, no te me alteres”. Y a continuación dijo: “Miren, ese sí es un hombre, ese no es un descarado, ni un hipócrita”.

¿Cómo fue que comenzó esta opción de destierro que te dio la Seguridad del Estado?

-Todo esto viene por una gestión que hace mi cuñado, el hermano de Eralidis, pues ella estaba muy preocupada por mí y me decía: “Hace falta una solución porque te veo muy mal”. Yo pesaba 80 kg y bajé a 53, hubo momentos que estuve peor, estaba seco. Soy una bola de pellejo (se ríe). Se aprovecharon de mi pésima salud, mi esposa también estaba deteriorada. Las cosas se las estaban poniendo cada día más difíciles, no teníamos opción. Muchos hermanos que convivieron conmigo en el Combinado del Este, como Ernesto Borges, que tuve la oportunidad y el honor de compartir con él en el piso tercero sur del edificio dos, me dieron fuerzas. Me decían: “Yuri, haz un poco de ejercicios, dale para adelante”.

¿Te propusieron entonces buscar la forma de salir?

-Sí. Inclusive me quisieron chantajear diciéndome: “O te vas o te quedas a morir en prisión”. Sé que me iba a morir.
Por su parte, la esposa de Yuri, Eralidis Frómeta, activista y periodista independiente, expresó:

-Quiero agradecerles a todos ustedes, a todas las organizaciones, a la abogada Teresa Ortiz, a Cuba Demanda, a todos los activistas y defensores de derechos humanos que hicieron posible que nosotros no falleciéramos en Cuba. Estuvieron todo el tiempo al lado nuestro, apoyándonos en todo.

Respecto a una pregunta que le hicieron a Lázaro Yuri desde el inicio, siempre intentaron obligarlo a un exilio forzado, me lo decían a mí para que yo se lo transmitiera. Una oferta en la si él aceptaba, no iría a prisión. Yuri se negó y pasó estos tres duros años en la cárcel, hasta llegar a las condiciones que la dictadura le ha creado, sin saber cuántos virus le han inoculado. Si no hubiéramos aceptado venir con este parole humanitario, no hubiera salido de la cárcel. Lo hubieran dejado morir, porque que no aceptar salir, tendría que pasar cinco años más cargándole jabas.

¿Ha tenido algún tratamiento médico en Cuba o en la prisión?

-A pesar de todas las enfermedades –las últimas las diagnosticaron el 30 de abril–, no ha tenido ningún tratamiento. Tiene un tumor en un ojo, un cálculo biliar de 26 milímetros, una esclerosis en la vena aorta, una desviación en el tabique de la nariz, producto de todas las golpizas que los criminales castristas le han propinado. Está padeciendo de alergia, sacrolumbagia y de problemas en los riñones, que fue lo primero que le diagnosticaron, una falla renal, que no creo se le haya curado porque no ha tenido la asistencia médica adecuada. Además, un reforzamiento pulmonar se le ha convertido en bronconeumonía crónica. Como siempre dije en mis denuncias, estaban asesinando a Lázaro Yuri.

¿Qué va a pasar con ustedes ahora, a dónde van?

-Pensamos ir a Filadelfia. Lo principal es la salud de Yuri, poder descartar lo que él trae en su cuerpo. Ese no era su peso, no era su estatura cuando encarcelado. Él usaba una talla 34 y ahora menos de la 32. Queremos determinar cuál es su verdadero estado de salud.

Patricia Quintana

CubaNet, 5 de junio de 2024.

Foto: Lázaro Yuri y su esposa Eralidis Frómeta en el Aeropuerto de Miami. Tomada de CubaNet.

Salir de la versión móvil