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¿Putinizar la Isla?

¿Putinizar la Isla?

Ni China ni Vietnam. La dictadura más longeva del hemisferio occidental opta por la piñata nicaragüense aplicada por Daniel Ortega en los años 90, un remedo del putinismo y una aplicación del peor capitalismo primitivo. Las reformas en Cuba pasan por esquivar la economía de mercado y mantener el control absoluto en las finanzas, el comercio, el aparato judicial y la política local.

Gatopardismo en estado puro. ¿Cuál es la estrategia? Atornillarse en el poder. ¿Cómo van instaurar su ‘revolución’ 2.0? Diseñando mecanismos que asemejan a una democracia moderna como el Código de las Familias que ampara al matrimonio homosexual, los vientres de alquiler, estatutos contra el maltrato animal y el cuidado del medioambiente.

En ese barniz seudo democrático cabe casi todo. Excepto oponerse al régimen y su sistema político. Es ampliar el concepto absolutista de Fidel Castro “con la revolución todo, contra la revolución nada”, y llevarlo al terreno económico.

La nueva versión del modelo político cubano ya no le hace asco a los homosexuales, no ve a los emprendedores privados como enemigos de clase y aplaude a los ‘camaradas’ abakuás, masones y católicos que cantan la Internacional a coro con los diputados del monocorde parlamento nacional.

Resumiendo: si apoyas por oportunismo, fidelidad o simulación al excéntrico socialismo isleño, las puertas están abiertas. Contrario a las reglas del marxismo real, un evangélico puede ocupar un cargo menor o intermedio, un ñangué pertenecer al partido comunista y un homosexual declarado escribir en un periódico oficial.

A los gays, religiosos e intelectuales que se opongan al proyecto castrista se les acusa de mercenarios y apátridas. En el futuro, cuando se abran los archivos secretos del templete estatal, se sabrá por qué el régimen no apostó por la economía de mercado capitalista, como China o Vietnam, propiciando un desarrollo económico real administrado por la dictadura comunista.

Un antiguo funcionario de la empresa militar CIMEX, reconoce que “se ha propuesto copiar el método Putin. Es decir, reformas conducidas y controladas por el gobierno. Y que los futuros emprendedores privados u oligarcas de éxito apoyen o sean parte del régimen. La estrategia es darle parcelas de negocios importantes a grupos de partidarios. Con la muerte de López-Calleja y a corto plazo la de Raúl Castro, el plan es comenzar una reconversión profunda en GAESA, desglosarla, camuflarla. Dejaría de ser una entidad militar para transformarse en un emporio civil manejado por el Consejo de Estado. El actual monopolio se dividiría en múltiples empresas”.

¿Cómo participaría el resto de los actores en el pastel económico?, le pregunté al ex funcionario. “Los pequeños y medianos negocios privados de servicios que no sean visto como una competencia para los pesos pesados patrocinados por el gobierno, tendrían sus parcelas mientras no se opongan abiertamente a las reglas de juego. Con el actual esquema arancelario y las leyes aprobadas que no permiten la acumulación de propiedades y capitales e,s imposible que les hagan competencia a los verdaderos negocios que las autoridades pretenden priorizar. Hay mil formas de fiscalizarlos, entre otras, aplicándole la cuchilla fiscal y el control de los inspectores estatales”, respondió.

Según este funcionario, “los grandes negocios como la extracción del níquel, el turismo, las remesas y la venta de servicios médicos al exterior seguirán siendo administrados por los poderosos de siempre que están a la sombra o han creado diversas ramificaciones financieras avaladas por testaferros. Me refiero a familiares de Fidel y Raúl Castro, generales de máxima confianza y los llamados históricos como Guillermo García, Ramiro Valdés y José Ramón Machado Ventura, que son los que tienen el poder real en Cuba”, dice y añade:

“Por supuesto, como cualquier estrategia, tiene sus pros y sus contras. La disfuncionalidad del modelo económico y político, el grave error de la clase dirigente de no aprovechar el salvavidas lanzado por el presidente Barack Obama cuando el 17 de diciembre de 2014, Estados Unidos reestableció las relaciones con Cuba, sumado a las medidas punitivas decretadas por Trump que afectaron a GAESA y acrecentó el declive económico, son bazas en contra. A ello se suma que ninguno de los planes aprobados ha funcionado. Se ha agravado la crisis económica y la inflación. El país está en caída libre. Esto ha generado improvisaciones y desatinos. El descontento social es tremendo. De acuerdo a algunos sondeos, entre el 15 y el 20 por ciento de la población apoya al gobierno.

«Por tanto, ahora mismo el proyecto de putinizar la Isla y seguir con la piñata al estilo nicaragüense pudiera ser contraproducente. En primer lugar, porque entre la clase dirigente no hay un político con el nivel de Putin y el desastre económico deja pocas parcelas para repartir. A mediano plazo, no creo que haya condiciones para generar riquezas. Las empresas están descapitalizadas, el sistema energético quebrado y la clase trabajadora desmotivada. El barco se hunde y al gobierno solo le queda repartir la miseria”, subraya el ex funcionario de CIMEX.

Las últimas medidas aplicadas por el régimen, la compra y venta de divisas en bancos y casas de cambio estatales y la apertura de la inversión extranjera en el comercio mayorista y minorista del país, han generado una mezcla de desconfianza y descontento entre los cubanos de a pie. En el sitio oficialista Cubadebate, la información de la inversión extranjera, para supuestamente intentar resolver el feroz desabastecimiento en comercios mayoristas y minoristas tenía más de 490 comentarios, y a pesar de la censura estatal, el 95% de los foristas desaprobaban las medidas. Casi todos pedían reformas económicas de calado. No parches. Algunos comentaristas reclamaban propiedad privada en el comercio, economía de mercado y la libre importación y comercialización de productos.

Elaine, licenciada en cultura física, afirmaba que “las tiendas MLC son tremendamente impopulares. El gobierno debiera cerrarlas. En vez de iniciar aperturas que fortalezcan la moneda nacional y los salarios, se ponen a inventar con medidas que no favorece a la mayoría. Autorizar inversiones extranjeras en el comercio, pero vendiendo en divisas, no es lo que quiere el pueblo”.

Para Alberto, taxista privado, “con estas medidas se aprecia que el bloqueo del gobierno al pueblo es el triple de dañino que el bloqueo de Estados Unidos a Cuba. Con la participación de empresas extranjeras, si el control no es excesivo o incumplen en los pagos, los estantes de los mercados pueden que se llenen. Pero van vender en una moneda que el Estado no le paga a los trabajadores. Eso solo beneficiaría a una minoría que recibe remesas y a las empresas que el gobierno escoge a dedo. ¿Por qué no abren de verdad? Que cualquier emprendedor privado, ya sea un cubano que viva aquí o en el exterior, pueda comprar un barco de pollo o televisores y venderlos directamente. ¿Por qué solo autorizan a los que el gobierno quiera?”.

Gustavo, economista, considera que “son disposiciones que debieron aplicarse hace diez años para paliar el desabastecimiento crónico de alimentos y otros artículos. El descontento popular es con las formas. Al igual que con la aperturas de tiendas MLC, se le mete el cuento a la población que en un principio venderán en divisas para con las ganancias abastecer luego los mercados en pesos. Esa historia ya no cuela. El procedimiento también despierta sospecha. La gente, en su inmensa mayoría, quiere que se legalice a las ‘mulas y que cualquiera pueda importar y vender pagando un impuesto razonable. Es una buena manera de desactivar el embargo económico de Estados Unidos que no prohíbe a los privados importar. Otro punto es la discrecionalidad de las autoridades para escoger a los inversores extranjeros. ¿Por qué no hacen una licitación pública y se les autorice a importar a los negocios que presenten mejores propuestas y precios más baratos? Se rumora que esa apertura va a beneficiar a los empresarios extranjeros bien conectados con el gobierno y a negocios familiares de altos funcionarios”.

Una persona que trabaja en una tienda virtual dedicada a la venta de electrodomésticos y alimentos a cubanos residentes en el extranjero afirma que “negocios como Supermarket 23, Katapulk y otros, donde personajes del gobierno como Guillermo García, Ramiro Valdés, el Cangrejo, nieto de Raúl Castro, o su hija Mariela, parten con ventaja. No creas que existe una fila de empresas extranjeras impacientes por hacer negocios en Cuba. No. Ya hace varios años empresas como Nestlé, LG y otras tuvieron negocios mixtos con empresas estatales y por impagos se marcharon. Por lo que he han informado, los que van a importar son intermediarios, que por ser ciudadanos extranjeros y tener nexos con el gobierno, pueden importar burlando el bloqueo. Lo que se va a legitimar son algunos negocios de pesos pesados del gobierno”.

Desde hace unos años, a ex oficiales de las FAR y el MININT se les ha permitido abrir pequeños negocios privados. Yoandy Riverón, identificado como el oficial ‘Cristian’ de la Seguridad del Estado, quien hostigó y reprimió a activistas disidentes y periodistas independientes en la provincia Villa Clara, ahora devenido empresario, es dueño de la tienda de calzado Jona’s SURL en Camajuaní, municipio de la provincia Villa Clara, a unos 288 kilómetros al este de La Habana.

Según el ex funcionario de CIMEX, eso no es nada nuevo. “Hay una estrategia para recorvertir a funcionarios y militares de confianza en dueños de negocios privados, los cuales en un futuro puedan burlar el bloqueo yanqui. Desde hace tiempo, personajes gubernamentales importantes tienen cuentas en paraísos fiscales y son propietarios de empresas rentables. Utilizan a testaferros y a ciudadanos extranjeros como intermediarios para establecer empresas en el exterior. El sueño de los dirigentes en Cuba es aplicar el modelo ruso”.

La naturaleza del régimen castrista es contraria al libre mercado y la democracia. Y lo que hacen es abrir un resquicio a supuestas reformas económicas, trabando la puerta con el pie detrás.

Iván García

Foto: En el centro, desafiante, la Embajada de Rusia en Cuba, en 5ta. Avenida entre 62 y 66, Miramar, La Habana. Imagen de Dazra Novak tomada de su blog Habana por dentro.

Sobre admin

Periodista oficial primero (1974-94) e independiente a partir de 1995. Desde noviembre de 2003 vive en Lucerna, Suiza. Todos los días, a primera hora, lee la prensa online. No se pierde los telediarios ni las grandes coberturas informativas por TVE, CNN International y BBC World. Se mantiene al tanto de la actualidad suiza a través de Swissinfo, el canal SF-1 y la Radio Svizzera, que trasmite en italiano las 24 horas. Le gusta escuchar música cubana, brasileña y americana. Lo último leído han sido los dos libros de Barack Obama. Email: [email protected]

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