Home / La Carpeta de Iván / ¿Por qué el régimen cubano no dialoga con la disidencia?
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, le da la mano a Henrique Capriles

¿Por qué el régimen cubano no dialoga con la disidencia?

Luis, un militar retirado y partidario del régimen, tiene pocos argumentos para rebatir a varios vecinos que juegan dominó en el portal de una bodega en la barriada habanera de Lawton.

El tema del día es el diálogo entre la oposición y el gobierno de Nicolás Maduro, emitido la noche del jueves por el canal Telesur.  Entre los jugadores hay profesionales, desempleados, ex reclusos y jubilados.

“Cuando vemos ese tipo de debate cara a cara, uno se da cuenta que estamos viviendo en pleno feudalismo. Cuba duele. Aquí tenemos un montón de problemas que se han ido acumulando en estos 55 años. El gobierno no tiene respuesta. La salida es huir hacia adelante: más impuestos, prohibiciones al trabajo privado y elevar el precio de la leche en polvo. ¿Por qué no toman el ejemplo de Venezuela y se sientan a dialogar con la disidencia?”, se cuestiona Joel, antiguo maestro que ahora sobrevive vendiendo frituras de harina en la Calzada 10 de Octubre.

El ex militar Luis se siente descolocado por las diversas piruetas ideológicas de los Castro. Machista y homófobo a prueba de balas, los nuevos tiempos le resultan un código indescifrable.

“Hasta yo tengo mis dudas. Tiré tiros en Angola. Nos formaron con aquellas teorías del Che que al enemigo ni un tantico así (y señala con sus dedos). Pero ahora todo es un relajo. Los maricones de carroza, que antes censurábamos, andan besándose en cualquier esquina. Un cuentapropista gana cinco veces más que un trabajador estatal. Y a los gusanos los tratan de señor. Si el gobierno se equivocó de camino que hable alto y claro.  Ya sus partidarios tenemos pocos argumentos razonables para ripostar”, señala Luis, molesto.

La mesa de diálogo entre oposición y gobierno en Venezuela fue un suceso para muchos en Cuba. Arnaldo, gerente de una tienda recaudadora de divisas, siguió el debate hasta cerca de las dos de la madrugada.

“Estaba asombrado. No sé si fue una pifia de la censura oficial. Pero al otro día en la calle, la gente se preguntaba por qué en Cuba la disidencia sigue siendo un estigma. A mí me llamó la atención el discurso de la oposición venezolana. Hablaban sin gritar, con estadísticas que demostraban el fracaso de ese modelo económico y muy críticos con la injerencia cubana en Venezuela”, apunta el gerente.

Noel, taxista privado, considera que “si la pretensión era ridiculizar a la Mesa de Unidad Democrática (MUD), con el discurso de los chavistas, les salió el tiro por la culata. Capriles y compañía tenían análisis más profundos y objetivos que el gobierno. Como ocurre en Cuba, los del PSUV se defendían atacando y hablando mal del pasado capitalista. No se dan cuenta que de lo que se trata es del caos del presente y de cómo intentar resolverlo en el futuro”.

En una rápida encuesta a 11 personas que observaron el debate, 10 consideran que la oposición fue superior. Las mejores notas fueron para Guillermo Aveledo y Henrique Capriles.

“Los fascistas parecían los del otro bando. Crispados, con un discurso mecánico y repleto de dogmas parecido al de los talibanes del Partido Comunista cubano. La peor entre los chavistas fue la diputada Blanca Eekhout. Es más fanática e incoherente que Esteban Lazo, que ya es mucho decir”, comenta un estudiante universitario.

Aunque las instituciones y la democracia en Venezuela, tomadas por asalto  con privilegios por debajo de la mesa, populismo a chorro y compadreo político de los camaradas del PSUV, anda en franco retroceso, el solo hecho que exista una oposición legal permite dar batalla en el campo político.

Cuba es otra cosa. A pesar de los esfuerzos de la CELAC y la Unión Europea pasándole la mano por la espalda al añejo gobernante y seduciéndole con un trato de alfombra roja, sigue siendo el único país de hemisferio occidental donde la disidencia es un delito de Estado.

La oposición en la isla es reprimida con golpes y linchamientos verbales. Está vigente una ley, la 88, que permite al régimen encarcelar por 20 años o más a un disidente o periodista libre por escribir una nota que las autoridades consideren lesiva a sus intereses.

Para Ana María, profesional que durante años aplaudió los discursos de Fidel Castro, ver por Telesur un diálogo político como el  de Venezuela, le han permitido analizar las cosas desde otra perspectiva.

“Esto es una dictadura. Ni mejor ni peor. Lo difícil es aceptar que muchos cubanos estuvimos equivocados demasiado tiempo. Perdí mi juventud engañada, repitiendo consignas y aceptando que otros, sin pedirme siquiera mi opinión, nos manipularan a su antojo”, confiesa.

Once administraciones estadounidenses, con programas polémicos o de dudosa efectividad como el Zunzuneo, no han podido propagar un mensaje novedoso y revertir criterios en los ciudadanos de a pie, como la perenne represión, disparates económicos, corrupción galopante, prohibiciones de los cines 3D y ventas de autos a precios de Ferrari, entre otros.

En estas sociedades autocráticas, nunca se sabe si una aparente reforma producirá beneficios o será un hoyo para empezar a cavar su propia tumba. Es como caminar sobre un campo minado.

Iván García

Foto: Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, le da la mano a Henrique Capriles, secretario general de la Mesa de Unidad Democrática (MUD). Maduro, lo saluda sin mirarle a la cara, algo que sí hace Capriles, demostrando ser más correcto y tener mejores modales que los del sucesor de Chávez. Tomada de Noticias de Montreal.

About admin

Periodista oficial primero (1974-94) e independiente a partir de 1995. Desde noviembre de 2003 vive en Lucerna, Suiza. Todos los días, a primera hora, lee la prensa online. No se pierde los telediarios ni las grandes coberturas informativas por TVE, CNN International y BBC World. Se mantiene al tanto de la actualidad suiza a través de Swissinfo, el canal SF-1 y la Radio Svizzera, que trasmite en italiano las 24 horas. Le gusta escuchar música cubana, brasileña y americana. Lo último leído han sido los dos libros de Barack Obama. Email: [email protected]

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.