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Panes y dulces s.a. 

Después de 1959, pero sobre todo después de que fueron desapareciendo las frutas y los vegetales, los carbohidratos pasaron a formar parte de la alimentación del cubano. Hubo épocas en que el pan se podía comprar “por la libre”, o sea sin la libreta de racionamiento. Después se racionó, a un panecito de 80 gramos per cápita. Quien necesita más o prefiere uno de más calidad, puede adquirirlo en el mercado liberado, a diez pesos una flauta de pan, o en las panaderías que venden en divisas, como el Pain de Paris o Sylvain, entre otras (Tania Quintero).

Triciclo adaptado para vender pan “por la libre”.

Tal cantidad parece es para una escuela o centro laboral. Transportación barata, pero antihigiénica.

Uno de los tantos vendedores de dulces a domicilio.

Por el diseño, es un cake de fabricación casera.

La tabla lo delata: es un cake estatal.

Bandejas vacías de huevos sirvieron a este dulcero para mostrar su mercancía.

El rellenador de gas en fosforeras (oficio desconocido en los países donde las fosforeras son desechables) aprovecha y también vende tartaletas, probablemente hechas por algún familiar.

Muertos en la morgue parecen los cakes que papá-estado vende por la libreta, a uno por niño el día de su cumpleaños (hasta los 10 años) y también a las quinceañeras y a las parejas para su boda.

Los cakes vendidos en divisas no son nada del otro jueves, pero, al menos, protegidos de las moscas.

Dos habaneros con suerte: se empataron con panetelas “por la libre”. Aunque a casa tengan que llevarlas así, cogiendo el hollín callejero.

Fotos: clapat, Flickr

About admin

Periodista oficial primero (1974-94) e independiente a partir de 1995. Desde noviembre de 2003 vive en Lucerna, Suiza. Todos los días, a primera hora, lee la prensa online. No se pierde los telediarios ni las grandes coberturas informativas por TVE, CNN International y BBC World. Se mantiene al tanto de la actualidad suiza a través de Swissinfo, el canal SF-1 y la Radio Svizzera, que trasmite en italiano las 24 horas. Le gusta escuchar música cubana, brasileña y americana. Lo último leído han sido los dos libros de Barack Obama. Email: taniaquintero3@hotmail.com

4 comments

  1. la higiene sobre todo,pobre el pueblo cubano.

  2. Gil, no sé si eres portugués o brasileño. Y no sé si en tu país han logrado mantener inmóvil la lengua materna. Desde que nací, hace 67 años ya, en Cuba a lo que los españoles llaman “tarta”, siempre se le ha dicho “cake”. A las arepas se les decía “pancake” y al “pie”, “pie”, aunque hay personas que escribenen muchas “pay”. Por cierto, a los habaneros nos gustaba mucho el “pie de manzana”, también el de limón. A dos cuadras de mi escuela, en La Habana, había un gran almacén importador de frutas frescas de California, y de niña, comí tantos mangos, mameyes, anones, mamoncillos y piñas, como peras, manzanas, uvas y melocotones. Es que entonces Cuba no era el desastre que ahora es, si no un país a donde llegaban los últimos perfumes de París, la última moda de Londres o Nueva York y había joyerías como Cuervo y Sobrinos, que todavía existe en varias capitales del mundo. De la misma manera que incorporamos a nuestro vocabularios palabras del inglés como cake y pie, también incorporamos la de los muchos chinos, judíos, polacos, turcos, libaneses, españoles y portugueses que hicieron de nuestra isla su patria. Y en ese crisol de naciones, lenguas, costumbres, olores y sabores, tuve la suerte de nacer y crecer. Por ello me da tanta pena de mi nieta que mañana, 3 de febrero, cumple 7 años, y lo que a su alrededor ve es una ciudad que parece acabada de bombardear o de pasar por un terremoto. En cuanto ella sepa leer y escribir bien, ojalá pueda aprender inglés. La nieta que vive conmigo, que ya cumplió 15 años, llegó a Suiza con 9 años y en estos momentos, además del español, habla alemán, suizo-alemán, inglés y francés. Y entiende el portugués y el italiano. Por qué no vamos a seguir diciéndole “cake” al “cake”? Porque es una palabra inglesa? Es una de las cosas interesantes de Suiza, que como es una nación donde son cuatro los idiomas oficiales (alemán, francés, italiano y retorromano), sin prejuicios se han ido adoptando palabras. Por ejemplo, al pollo en Lucerna, donde vivo, que es un cantón de habla alemana, se le dice Poulet, en francés. Y es más común decir Merci, que Danke. A nadie aquí se le ocurriría cambiarle el nombre al Panettone, ni a la Lasagna ni los Raviolis. En Cuba, a las hamberguers, siempre se les dijo “fritas”. Después de la revolución de los antimperialistas más antiyanquis y antigringos del mundo, las fritas pasaron a ser “hamburguesas”. Y como apenas hay carne de res, su calidad es pésima, nada que ver con las fritas de mi infancia. Hasta Fidel Castro, en uno de sus delirios, creó una cadena de hamburguesas, que según él, eran mejores que las McDonald’s. Se denominaban Zas, y eran de puerco. Eso fue en los 80, si viajas alguna vez a Cuba, trata de ver si aún queda en pie alguna de esas hamburgueserías castristas.
    Así que mucho me alegro que al “cake” sigan llamándole “cake”. Aunque, por supuesto, muy pocos tienen la calidad y presencia de los que se elaboraban antes de 1959 en La Gran Vía, la más grande elaboradora de “cakes” y dulces de La Habana. Bueno, espero que no cuestiones por qué se llamaba La Gran Vía. Gracias y saludos, Tania

  3. Cake? Porque “cake”? Há alguma outra palavra que não em Inglês para designar?

  4. cuanto me duele mi Cuba, siempre los cubanos sobreviviendo al horror del hambre y la desolacion.
    Y Raul Castro reprimiendo porque su familia esta a buen recaudo y las cuentas de los Castro a todo tren pero fuera del hambre y las necesidades.

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