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Fans habaneros de la peña El Gran Messi, listos para ver el clásico Real Madrid-Barcelona celebrado en abril de 2013. Tomada de Terra.

La Habana: ¿béisbol o fútbol?

El sábado 25 de octubre, apenas concluido el Súper Clásico de la liga española de fútbol entre Real Madrid y Barcelona, en el Latinoamericano, el viejo estadio del Cerro, comienza el segundo juego de otro clásico beisbolero venido a menos: Industriales y Villa Clara.

Es de suponer, según la tendencia de la actual temporada, que el mayor recinto deportivo de Cuba, con una capacidad para 55 mil espectadores, apenas reciba a 4 o 5 mil fanáticos. Y soy optimista.

Ni siquiera encaja la expresión de medio lleno o medio vacío. El Latino estará desierto. Hay varios motivos y culpables.

Es sábado, tiempo lluvioso, caótico servicio de transporte público y el juego que se viene desplegando en la actual temporada es francamente pésimo. Luego tenemos al fútbol. Un competidor que ha desbancado entre un amplio segmento de cubanos al béisbol.

Se puede pensar que el retroceso cualitativo de la pelota en la Isla puede ser una de las causas. Pero no, también han disminuido los seguidores al mejor béisbol del mundo, el de Estados Unidos.

A la par del Clásico entre merengues y culés, en la MLB se juega la Serie Mundial, donde los Gigantes de San Francisco y los sorprendentes Reales de Kansas City dirimen al mejor de 7 partidos el campeón absoluto.

Los detractores del béisbol argumentan que la pelota es un deporte excesivamente largo, soso y aburrido. Pero siempre lo fue. ¿O es que acaso desde que surgió el béisbol moderno, con tres outs y nueve innings, los partidos se jugaban en una hora y media? También siempre fue complicado. Repleto de estadísticas, estrategias y un libro con varias páginas de reglas de juego.

El béisbol en Cuba se va convirtiendo en un deporte de viejos. Todavía muchos jóvenes lo siguen, pero son más los menores de 30 años que prefieren un partido de fútbol internacional que un juego de pelota.

Cuando en el otoño de 1997 el lanzador cubano Liván Hernández con su soberbia actuación guió al título a los Marlins de la Florida, en la concurrida peña habanera del Parque Central, la gente solo hablaba de Hernández y pululaban las camisas con su número 61.

Cuando su hermano, El Duque Hernández, el pichert cubano con el balanceo más espectacular, ganó sus tres anillos con los Mulos de Manhattan, fue todo un suceso en La Habana.

No es una simple ecuación de fútbol contra béisbol. Nadie discute la preeminencia universal del fútbol. Es un deporte simple. Tiene gancho y es entretenido. Trasmisiones televisivas de altísimo nivel. Campos que parecen paños de billar. Artistas de primera como Cristiano Ronaldo, Messi, Neymar o el ‘caníbal’ Luis Suarez.

En La Habana, a un partido de la selección cubana de fútbol en el destartalado estadio de La Tropical asisten menos fanáticos que al peor partido de la temporada de pelota local.

La hinchada futbolera en Cuba es seguidora del mejor fútbol, sea de la premier inglesa, el calcio italiano o la liga alemana. Pero la gran mayoría es fan de la liga española. O mejor, del Barça y el Madrid.

No les puedo precisar cuándo comenzó esa escalada de preferencia en la isla. Los fanáticos al fútbol de toda la vida, los fines de semana en Radio Exterior de España escuchábamos Radiogaceta de los Deportes y Tablero Deportivo y estábamos al tanto de la liga española y europea.

Era una manera diferente de hacer radio. Desde las crónicas de Julio César Iglesias o Juan Manuel Gozalo, Juanma, fallecido en 2010, hasta la manera de narrar los partidos de Chema Abad o cantar los goles de Germán García.

Pero la radio no tiene el tirón de la tele. Ya por ese entonces brillaba el Fenómeno Ronaldo, Rivaldo, Raúl, Figo o Zidane. La televisión nacional, con retraso, reponía algunos partidos una vez a la semana.

Internet sonaba a ciencia ficción. Los aficionados al fútbol español lo seguíamos -y continuamos siguiéndolo- por Radio Exterior de España, por ejemplares de ABC, El Mundo o El País que nos regalaban, o por los breves resúmenes de la programación deportiva cubana.

A mediados de este siglo XXI, la televisión comenzó a transmitir en vivo los clásicos Madrid-Barcelona. Pero desde hace cuatro años, no solo se emite el partido, también se hacen porras y se crea todo un ambientazo. Cientos de bares en moneda dura ponen el partido y numerosos hinchas se llegan a beber cerveza con sus bufandas blancas o azulgranas y camisetas piratas de Messi, CR7, Neymar, o Benzemá.

Este sábado, 25 de octubre, desde las doce del día, el canal Tele Rebelde comenzará con la previa al monumental partido. Ya se han activados las apuestas entre los seguidores. Que van desde un litro de ron a cientos de pesos convertibles.

Cuando a las dos de la tarde arranque el juego en el Santiago Bernabéu, La Habana se convertirá en un balón de fútbol. Al terminar el partido, los fanáticos habaneros no se llegarán al Latino, a ver el clásico beisbolero entre Naranjas y Leones. Ya no está de moda.
Iván García

Foto: Fans habaneros de la peña El Gran Messi, listos para ver el clásico Real Madrid-Barcelona celebrado en abril de 2013. Tomada de Terra.

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Periodista oficial primero (1974-94) e independiente a partir de 1995. Desde noviembre de 2003 vive en Lucerna, Suiza. Todos los días, a primera hora, lee la prensa online. No se pierde los telediarios ni las grandes coberturas informativas por TVE, CNN International y BBC World. Se mantiene al tanto de la actualidad suiza a través de Swissinfo, el canal SF-1 y la Radio Svizzera, que trasmite en italiano las 24 horas. Le gusta escuchar música cubana, brasileña y americana. Lo último leído han sido los dos libros de Barack Obama. Email: [email protected]

One comment

  1. Por la hora que pones a ustedes se lo transmiten en diferido con dos horas de retraso . El partido empezó a las 18:00 de Madrid que son las 12:00 en Cuba

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