Home / La Carpeta de Iván / La fiesta del libro en La Habana
La fiesta del libro en La Habana

La fiesta del libro en La Habana

Hasta el domingo 20 de febrero, la fortaleza San Carlos de La Cabaña es sede inicial de la Feria Internacional del Libro, anualmente celebrada en La Habana. Después, durante un mes se extenderá a otras provincias cubanas.

Desde su estreno, en 1992, la afluencia de público ha sido espectacular. Como promedio, en cada jornada 80 mil personas visitan el recinto, antiguo fortín militar, y una de las prisiones más severas en los primeros años de la revolución.

Ahora todo es diferente. Los antiguos pabellones carcelarios se han trasformado en concurridos pabellones, donde editoriales latinoamericanas y europeas venden libros como perros calientes.

Cuando La Cabaña abrió sus portones, el viernes 10, una avalancha impresionante de personas colmó los pabellones españoles y mexicanos, entre otros.

A José Ferrero, representante de una casa editora española y por tercera vez en la Feria, le ha llamado la atención la gran demanda de libros de cualquier temática, en particular novelas y cuentos infantiles.

“En tiempos de crisis, cuando en Europa ha caído la venta de libros, es saludable ver en un país pobre, gente con una avidez increíble por la lectura”, señala Ferrero, mientras observa una extensa fila que espera su turno para visitar el stand de España.

Otras editoras no pueden decir lo mismo. Los libreros de temas políticos cubanos charlan de forma relajada en las frescas tardes habaneras. Los visitantes no parecían interesados en los volúmenes recopilatorios con las reflexiones de Fidel Castro o su obra sobre la guerra de guerrillas en la Sierra Maestra.

Los pabellones de Venezuela, Bolivia e Irán también estaban desolados y sus representantes, con caras de circunstancia, miraban el ajetreo de público que asomaba su cabeza y al ver los títulos, huían a sitios con ofertas más actractivas.

Los libros exhibidos por los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), a quienes se ha dedicado esta feria, son ladrillos políticos con tufillo a panfleto y un diseño impresentable. A pesar de comercializarse en pesos cubanos, su venta era ínfima.

La gente en Cuba esta hastiada de los libros de contenido político. 52 años de un discurso con marcado tinte ideológico ha provocado que los cubanos se refugien en temas más refrescantes.

Y eso es lo que acontece en la última Feria. Los niños han sido los grandes vencedores. Junto a sus padres, salían del recinto cargados con ejemplares de vivos colores y llamativas ilustraciones.

La venta de esos libros es en divisas. Caros para un país con un salario promedio de 10 dólares al mes. Así y todo, se venden a granel. Roberto, 34 años, ingeniero, fue acompañado de su esposa e hijo. “Gastamos 28 dólares, pero valió la pena. El resto del año, en La Habana no se consiguen libros infantiles tan bonitos y de buena calidad”.

En Cuba, las ventas de libros suelen ser altas. No son caros. Pero su calidad, variedad y contenido no cumple las expectativas de lectores exigentes. El gobierno censura a los autores que considera ‘contrarrevolucionarios’, como los laureados Mario Vargas Llosa y Guillermo Cabrera Infante.

Ocasionalmente, algunos escritores prohibidos y textos liberales no acorde con la ideología del régimen logran burlar la censura. La gente está a la caza de esos ‘gazapos’.

En el patio trasero del fortín, donde antaño fusilaban a los enemigos de Castro, niños, adolescentes y jóvenes leían libros recién comprados, sentados en el suave césped o en muros al lado de antiguos cañones.

El premio gordo de la Feria es el extraordinario panorama de la ciudad al otro lado de la bahía.

Iván García

Foto: ajnunez, Flickr

About admin

Periodista oficial primero (1974-94) e independiente a partir de 1995. Desde noviembre de 2003 vive en Lucerna, Suiza. Todos los días, a primera hora, lee la prensa online. No se pierde los telediarios ni las grandes coberturas informativas por TVE, CNN International y BBC World. Se mantiene al tanto de la actualidad suiza a través de Swissinfo, el canal SF-1 y la Radio Svizzera, que trasmite en italiano las 24 horas. Le gusta escuchar música cubana, brasileña y americana. Lo último leído han sido los dos libros de Barack Obama. Email: [email protected]

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*


*

Get Adobe Flash player