Home / La Carpeta de Iván / Jineteras y ladrones pueden aumentar con el desempleo

Jineteras y ladrones pueden aumentar con el desempleo

A río revuelto, ganancia de jineteras y ladrones. Cuando dentro de un año el número de parados supere el millón, las calles habaneras se habrán tornado más peligrosas y la putas baratas estarán a la orden.

Loipa, 24 años, ya desenfunda su arma. Después de una temporada en la cárcel pensó en redimirse. Y comenzó a trabajar como recepcionista en una empresa. Pero ha sido de las primeras en ir al paro.

La única opción que le ofrecieron fue laborar en el campo. Entonces decidió volver al ‘oficio’ que mejor domina: jinetear. “No creo que la presión policial sea muy rigurosa, estarán ocupados en un sinfín de cosas. Ahora voy ofrecer mis servicios también en moneda nacional, sin dejar las divisas, claro, a ver si pesco algún ‘yuma’ (extranjero). Será difícil. No hay suficientes turistas para la cantidad de prostitutas en el país, tocamos a tres por ‘yuma’”, comenta esta mulata de ojos expresivos y un llamativo lunar debajo de la boca.

La competencia en el mundo de la prostitución es fuerte en Cuba. Existe una legión de adolescentes en edades comprendidas entre 14 y 17 años, aún estudiantes, que en su tiempo libre venden su cuerpo. A bajo precio.

La agobiante situación económica, que dura 21 años y el creciente número de rameras que pululan por las calles, ha provocado que el mercado del placer en la isla esté a la baja. Ya ningún forastero paga más de 30 pesos convertibles (35 dólares) por una noche caliente y movida con una jinetera. Por 70 pesos convertibles (85 dólares) se puede llevar un par de lesbianas a su alcoba.

Cuando se presagia otra vuelta de rosca a las duras condiciones de vida del cubano, no es descabellado pensar que las “trabajadoras del sexo” crecerán en flecha. Igual que el resto de las actividades ilegales. Los rateros también están de fiesta.

En época de crisis y penurias, la delincuencia asoma su oreja. La Habana todavía no es una ciudad donde la violencia sea un problema. Está lejos de ser Caracas o Ciudad Juárez. Pero tanta gente desempleada, sin futuro, y con las billeteras vacías, es un caldo de cultivo ideal para que los malandros prosperen.

El mercado negro se ha secado, y al no poder los vecinos de los barrios pobres, vivir del ‘bisne’ (negocio) por debajo de la mesa, son pocas las alternativas que les van quedando. Las mujeres, jóvenes o maduras, si tienen buenas nalgas y han crecido en la promiscuidad, quizás se tiren a la calle. No a protestar. A ‘buscar el pan’ (jinetear).

Varones negros, fuertes y atléticos, podrían empezar a probar fortuna como ‘pingueros’ (putos), donde hasta ahora abundaban hombres blancos y mulatos bien parecidos, gays y travestis. O ‘especializarse’ en el robo de equipos de música a coches de turismo, o en el ‘arte’ de arrancar bolsos a visitantes foráneos.

Las noticias son muy malas para las fuerzas policiales. Un montón de personas disgustadas y sin dinero, que pretenden llevar comida a sus casas a como dé lugar y vestir a la moda, es un asunto más serio de lo que parece.

Ya Loipa se puso en forma para empezar a jinetear. Rebajó seis kilos en un gimnasio y está a la caza del primer turista para que le compre dos o tres vestidos, tacones altos y un buen perfume. Eso, de entrada.

Su meta final es la de toda jinetera. Casarse con un extranjero con varias tarjetas de crédito en el bolsillo. La esperanza de Loipa es que el Congreso de Estados Unidos acabe de derogar las prohibiciones de viajes a Cuba.

“Si esto ocurre, me voy a ‘hacer el santo’. Pero lo que quiero es que acaban de venir los gringos. Con las piernas abiertas los estoy esperando”, dice risueña.

Como Loipa, miles de cubanos rezan porque esa medida se venga abajo. Los americanos son vistos como una tabla de salvación. Y no sólo por las putas. También por el gobierno de los Castro.

Iván García

About admin

Periodista oficial primero (1974-94) e independiente a partir de 1995. Desde noviembre de 2003 vive en Lucerna, Suiza. Todos los días, a primera hora, lee la prensa online. No se pierde los telediarios ni las grandes coberturas informativas por TVE, CNN International y BBC World. Se mantiene al tanto de la actualidad suiza a través de Swissinfo, el canal SF-1 y la Radio Svizzera, que trasmite en italiano las 24 horas. Le gusta escuchar música cubana, brasileña y americana. Lo último leído han sido los dos libros de Barack Obama. Email: [email protected]

2 comments

  1. Es cierto que la miseria empuja a la gente a realizar cosas no gratas y malas, pero no generalizaría en el caso de la isla cubana, así como dice usted Azul carmona, logrando hacer a un lado la gente que estafa, se puede conocer la realidad cubana, y es asi como me di cuenta que la mayoria de gente que esta en la prostitucion, el pinguerismo y la estafa son gente sin escrúpulos que ha visto ese fenomeno como una forma ya de vida fácil, no le niego que hay chicas que se dediquen a la prostitución por necesidad, pero son las menos, pues se pueden ver sólo en vacaciones, cuando emigran de sus pueblos a la capital en busca de unos pesos para comprar jabones, cepillo de dientes, un par de zapatillas (zapato deportivo) para el proximo curso de la beca, hasta la fecha con mas de 20 viajes desde el 2000 no he visto la miseria que se ve en otros lados, no hay jineterismo por comida, mas bien es un fenomeno social muy arraigado, no debemos dejar pasar que virtualmente en cada casa cubana hay un pariente que vive en el extranjero y es asi como la ancanza a librar la economia underground cubana, en siíntesis, el jineterismo seguirá mientras exista el sueño de la cubana por su independencia economica, cosa que el régimen con sus sueldos y trabas no puede ofrecerle.
    de salir de cuba ni hablamos, que los cubanos si puderan tener el ingreso que tienen fuera de cuba por su trabajo , ni dejarían la isla pues es el mejor lugar para vivir, claro , con CUCS en la bolsa.

  2. La miseria empuja a la gente a hacer cosas malas. Justo platicaba con una amiga acerca de esto, y ella me decía que Cuba es un lugar mágico, y como si lograba superar a la gente que quiere estafarme lo iba a pasar muy bien, “es la miseria”. Pero así es la miseria en todos lados, no habría tantas personas dedicadas al crimen organizado en México, mi país, si no hubiera una pobreza y falta de oportunidades que truncan la vida.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*


*

Get Adobe Flash player