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Futuro ferry Florida-Habana provoca más dudas que ilusiones entre los cubanos

Noel, dueño de un Cadillac de 1954 que utiliza como taxi colectivo, cree que la apertura de un ferry Florida-Habana y viceversa, podría mejorar la vida de muchas familias cubanas y hacer prosperar los negocios privados.

“Mis padres me contaban que en los años 50 hacían sus compras navideñas en Miami. Viajaban en un ferry que salía todas las noches desde el puerto de La Habana. El pasaje costaba 30 pesos, entonces nuestra moneda estaba a la par del dólar. Capaz de mover grandes cantidades de mercancías, con el ferry se beneficiarían familias y cuentapropistas ”, especula el taxista.

Pero una cosa piensa el cubano de a pie y otra el Estado verde olivo. Cinco meses después del histórico giro en las relaciones de dos naciones que vivían atrincherados en un discurso de Guerra Fría, el Palacio de la Revolución sigue sin mover fichas. El régimen mantiene una actitud discreta y desconfiada.

Ha habido profusos diálogos entre empresarios y funcionarios de ambos países, pero escasas estrategias políticas por parte del gobierno de Castro II para promover cambios palpables.

A la administración del presidente Obama no se puede culpar de tímida o recelosa. La Casa Blanca ha diseñado una amplia hoja de ruta con el objetivo de empoderar al cubano de café sin leche.

Todos los meses, Washington anuncia medidas de distensión y compañías estadounidenses exploran nuevos negocios. Pero en la Isla los ciudadanos siguen sin ver mejoras.

“En la concreta nada ha cambiado. Mucho blablabla, pero en las tiendas por divisas los alimentos Made in USA todavía son caros, las llamadas a Estados Unidos solo se han abaratado diez centavos de dólar y el pasaje de ida y vuelta entre La Habana y Miami sigue costando 422 pesos convertibles, que representa catorce veces mi salario”, comenta disgustada Susana, maestra de primaria.

Un segmento de cubanos percibe que el gobierno de Raúl Castro ralentiza las medidas de Barack Obama.

“El miedo y la desconfianza enfermiza hacia todo lo que venga de Estados Unidos los mantiene paralizados. Ellos (el régimen) suponen que los yanquis traman colar el capitalismo con inversiones, el ferry, internet de banda ancha y microcréditos a trabajadores privados. Lo que el gobierno quiere es viabilizar los negocios que les interesan y pueden controlar, para mantener el capitalismo estatal y familiar que rige hoy en Cuba”, apunta un economista.

Carlos, sociólogo, intenta ser prudente, pero la realidad dice otra cosa: después de 56 años de gobierno absoluto, es difícil que las mismas personas generen un cambio.

«Ahora con el ferry, muchos cubanos creen que podrían arribar altos volúmenes de pacotillas, electrodomésticos y materiales de la construcción. Olvidan que el Estado mantiene draconianas normas impositivas que encarecen el trasiego de mercancías. El único beneficio que pudiera traer el ferry es que el pasaje de ida y vuelta sería más barato. Hay que poner los pies en la tierra y dejar a un lado la nostalgia de cuando se podía viajar de La Habana a Cayo Hueso en barco. En aquella etapa no emigraban 30 mil cubanos por año ni en Estados Unidos existía una Ley de Ajuste. La gente olvida que ni Cuba ni Estados Unidos son lo que eran hace 56 años”, apunta el sociólogo.

Un campamento de la NBA y estadounidenses famosos han estado en La Habana, pero en los medios oficiales no trascienden esas visitas. No solamente han proseguido con su perfil bajo, si no han redoblado su propaganda contra el “criminal bloqueo” y desplegado un culebrón noticioso alrededor de los cinco espías.

“Ya lo de los espías es insoportable, salen hasta en la sopa. De lo que se debiera hablar no se habla: del futuro de las relaciones entre los dos países y de los beneficios que podría traernos a los cubanos. Con el ferry no tengo ninguna esperanza. Por cualquier vía que uno viaje a la ‘yuma’ necesita visa. Llevo tiempo queriendo visitar a mi hijo en Miami y la SINA me ha dado tres veces el bate (negado la visa)”, afirma Joel en la cola para pagar la factura del teléfono.

Después del 17 de diciembre, el estado de cosas poco ha cambiado en Cuba. Quizás un tono menos beligerante hacia Estados Unidos y algún piropo comedido a Obama. Por lo demás, la vida sigue igual.

Iván García

Foto: Antes de 1959, ferries como The City of Havana, que demoraban unas siete horas en la trayectoria Key West-La Habana y viceversa, eran muy usados tanto por turistas estadounidenses como por cubanos que viajaban a la Florida a pasear o hacer compras, en ocasiones con sus autos. Tomada de The Wall Street Journal.

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Periodista oficial primero (1974-94) e independiente a partir de 1995. Desde noviembre de 2003 vive en Lucerna, Suiza. Todos los días, a primera hora, lee la prensa online. No se pierde los telediarios ni las grandes coberturas informativas por TVE, CNN International y BBC World. Se mantiene al tanto de la actualidad suiza a través de Swissinfo, el canal SF-1 y la Radio Svizzera, que trasmite en italiano las 24 horas. Le gusta escuchar música cubana, brasileña y americana. Lo último leído han sido los dos libros de Barack Obama. Email: [email protected]

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