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El Rey de España habló de democracia en La Habana
El Rey de España habló de democracia en La Habana

El Rey de España habló de democracia en La Habana

Edgar, dueño de una cafetería de sandwiches y jugos de frutas al sur de La Habana, no se enteró que el Rey Felipe VI en una cena ofrecida al presidente Miguel Díaz-Canel, elegido a dedo por Raúl Castro, le pidió al mandatario un «futuro» en Cuba donde haya espacio para la «realidad diversa y plural».

Del alegato de su Majestad tampoco se enteraron Mario, chofer de ómnibus urbanos ni Maritza, empleada bancaria. El histórico discurso de Barack Obama el 22 de marzo de 2016 en el Gran Teatro de La Habana fue trasmitido en vivo por la radio y la televisión estatal. Pero ahora las palabras del monarca español se las llevó el viento.

La prensa oficial no solo no publicó una línea del discurso, si no que manipularon la reunión de Felipe VI con el dictador Raúl Castro, cita que no estaba planificada, según dijo el canciller español Josep Borrell. Fueron las propias autoridades cubanas las que en la noche del miércoles 13 de noviembre, después de la cena, le pidieron a la delegación española un encuentro del Rey con el hombre fuerte de la Isla.

El jueves 14, descaradamente, Granma y Cubadebate destacaban que»El Rey de España realizó una visita de cortesía a Raúl». Contrario al ex presidente Obama y la tradicional política exterior de Estados Unidos, que sin cortapisa a la autocracia verde olivo le exige democracia, respeto por los derechos humanos y libertad de expresión en Cuba, España y la Unión Europea suavizan su discurso e ignoran las violaciones de las libertades políticas en la Isla.

Y hasta inventan fórmulas absurdas, como la alta representante de la UE para asuntos exteriores, Federica Mogherini, a punto de terminar su mandato, quien en una ocasión a la dictadura castrista la denominó «democracia de un solo partido». Y es que tener negocios en Cuba los pone en una encrucijada. O se defienden los negocios o se defiende la democracia. Hasta la fecha, España y la UE se han inclinado por lo primero.

Cuando el régimen totalitario sea historia, no se podrá olvidar que miles de trabajadores cuibanos no recibieron salarios justos por culpa de empresas europeas en connivencia con el castrismo. Adela, ingeniera en telecomunicaciones, recuerda que en los siete años que en ETECSA, la única empresa de telecomunicaciones en Cuba, trabajó para una firma de Italia, “mi salario, de dos mil euros, la empresa italiana se los pagaba al gobierno y este me pagaba 400 pesos y una estimulación de 27 cuc, que en total no superaba los 70 euros. Si tú sumas siete años por doce meses comprobarás la cantidad de dinero me quitó el Estado en complicidad con italianos”.

La política de España y la UE ha fracasado. El régimen no ha cambiado su naturaleza a pesar de las inversiones en diversos sectores y créditos blandos. Todo lo contrario. Actualmente, la UE se ha visto obligada a blindar sus inversiones en Cuba para protegerlas de las demandas que pudieran recibir después que Trump autorizara poner en marcha el Capítulo III de la Ley Helms-Burton.

No hay visita de un presidente, un ministro o monarca europeo, que el gobierno de La Habana no maneje las situaciones con astucia y habilidad diplomática. Y a cambio de negocios, futuras inversiones y votos en contra del embargo, soportan estoicamente discursos reclamando aperturas democráticas. Es parte del juego.

Aunque los medios internacionales han destacado las palabras de Felipe VI en La Habana, el régimen sabía de antemano que el Rey iba a tocar el ‘manido tema’ de la democracia y respeto a los derechos humanos.

El costo político es ínfimo para el castrismo. La visita de los Reyes de España fue algo anecdótico entre la gente de a pie, más preocupada en sobrevivir en las duras condiciones del socialismo real, que en conocer el itinerario de Sus Majestades. Pero si algo llamó la atención de los cubanos en las redes sociales, fue la elegancia en el vestir de la reina Letizia, quien le dio una lección de buen gusto a Lis Cuesta: según el rumor callejero, la ‘primera dama’ debiera contratar de urgencia un asesor de imagen que le indique cómo debe vestirse en cada ocasión.

Las palabras del Rey durante la cena en el Palacio de los Capitanes Generales, en La Habana Vieja, apenas tuvo repercusión en los ciudadanos que desayunan solo café. La culpa la tuvo la censura oficial, pero también debe decirse que si lo hubieran televisado, muchos no lo hubieran visto: tras seis décadas de teques y peroratas, a los cubanos no les interesa ver ni escuchar intervenciones de estadistas y funcionarios de naciones democráticas.

Antes de esa cena, Felipe y Letizia se reunieron con emprendedores, intelectuales y periodistas independientes, entre ellos Abraham Jiménez Enoa, director de la revista El Estornudo. Diario Las Américas le preguntó sus impresiones sobre la reunión y el discurso del Rey. “Fue un encuentro breve, 35 minutos, bastante corto para lo que me hubiera gustado. Lo que yo sí creo es que, obviamente, los que estábamos allí no representábamos a toda la sociedad civil. En este tipo de reuniones casi siempre la prensa independiente es la menos representada, éramos solo tres periodistas y había quince o más emprendedores. Y no se tocan las cuestiones más importantes, como son los derechos y las libertades en Cuba. Se tocaron, pero por las ramas».

Jiménez explica que los participantes representaban tres sectores (cuentapropistas, cultura y prensa independiente) y escogieron a uno de cada sector para que hablara ante el Rey, por falta de tiempo. “El que habló por los periodistas fue Julio Batista, reportero de Periodismo de Barrio y Premio Internacional de Periodismo Rey de España 2018. Julio lo hizo muy bien. Habló de los periodistas ‘regulados’ (así le llaman a los que no dejan salir del país), de lo difícil que es hacer periodismo independiente en Cuba, es considerado ilegal y el Estado nos ve como enemigos. El Rey nos preguntó si las reformas habían retrocedido. La Reina quiso saber si trabajamos on line o en papel y quien nos financiaba. Nada nuevo”.

Para Abraham, el discurso del Rey, “y el saldo general de la visita es un apoyo al régimen. Al final lo que dijo no es nada extraordinario. Y creo que lo hizo para limpiar la imagen de la visita, igual que la reunión donde participé y en la cual no estuvo representada toda la sociedad civil cubana”.

El viaje de los Reyes de España forma parte de esas comitivas, ya sean Papas, celebridades o monarcas, que viajan a Cuba para cumplir determinados compromisos políticos. O por curiosidad: es difícil encontrar en el mundo un país que durante 60 año mantenga el mismo gobierno. Es como visitar un parque jurásico.

Iván García

Foto: Felipe VI, Rey de España, pronunciando su discurso durante la cena de despedida que él y la Reina Letizia ofrecieron al presidente Miguel Díaz-Canel y su esposa en el antiguo Palacio de los Capitanes Generales, Habana Vieja, en la noche del miércoles 13 de noviembre de 2019. Imagen de Reuters tomada de Diario de Cuba.

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Periodista oficial primero (1974-94) e independiente a partir de 1995. Desde noviembre de 2003 vive en Lucerna, Suiza. Todos los días, a primera hora, lee la prensa online. No se pierde los telediarios ni las grandes coberturas informativas por TVE, CNN International y BBC World. Se mantiene al tanto de la actualidad suiza a través de Swissinfo, el canal SF-1 y la Radio Svizzera, que trasmite en italiano las 24 horas. Le gusta escuchar música cubana, brasileña y americana. Lo último leído han sido los dos libros de Barack Obama. Email: [email protected]

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