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Cubanos opinan sobre el cierre parcial de Embajada de EEUU

Cubanos opinan sobre el cierre parcial de Embajada de EEUU

El viernes 29 de septiembre, una llovizna fina e intermitente y el cielo encapotado le daban un toque luctuoso a las inmediaciones de la Embajada de Estados Unidos en La Habana.

El edificio de seis pisos con cristales tintados y fachada enchapada en piedra, donde cada mañana cientos de personas hacen cola para citas consulares y decenas de disidentes esperan conectarse gratis a internet, parecía abandonado.

Unos pocos automóviles con chapa diplomática estaban parqueados en una calle lateral muy cerca de la entrada principal de la sede diplomática. Los vientos furiosos del huracán Irma y las penetraciones del mar provocaron daños en el inmueble y las entrevistas de solicitud de visas habían sido aplazadas.

Pero los negocios gastronómicos y los dedicados a rellenar formularios de visa seguían funcionando. Pedro, 78 años, residente en un edifico cercano, se dedica a asesorar aquellas personas que viajan a Estados Unidos.

Cobra el equivalente a 23 dólares por tirar fotos, llenar la planilla de visa y enviarla luego por internet a la oficina consular. El viernes en la tarde, cuando ya se conocía que el gobierno de Trump iba a parar por tiempo indefinido la entrega de visas, Pedro atendía en la sala de su casa a Daniel, un cliente con planes de volar a Estados Unidos antes de finalizar el año. “Espero que baje la marea y la embajada vuelva a atender a los cubanos que emigramos por reunificación familiar. Por ahora no se ha dicho nada que esos acuerdos se han roto”, dice Daniel intentando ser optimista.

Pedro, dueño del pequeño negocio ‘jurídico’, no lo es tanto. “Presiento que esta guerra diplomática solo acaba de empezar. Detrás está la intención de acabar con los acuerdos de las 20 mil visas anuales que durante el mandato de Bill Clinton se comenzaron a otorgar a partir de 1994. Cualquier persona informada sabe que Trump y los Clinton son enemigos políticos. A Trump se le ha metido en su cabeza rubia enterrar todo el legado de Obama. El tipo es peor que un ciclón. Yo mantengo a mi familia gracias a esto. Si la embajada cierra, me tendré que dedicar a otra cosa”.

Diversas cafeterías privadas y fondas de comida estaban desiertas. “El 90 por ciento de nuestros clientes son las personas que hacen trámites migratorios en la embajada. Si ahora los yumas deciden cerrarla, habrá que devolver la licencia del negocio”, comenta David, dueño de un paladar cercano a la Funeraria Rivero.

En el parque de la calle Línea esquina L, aledaño a la clínica para extranjeros Camilo Cienfuegos, varias personas conectadas a internet vía wifi manifestaban abiertamente su malestar. “De madre este brete. Siempre pasa lo mismo: el gobierno americano fajado con esta gente y en el medio el pueblo que siempre sale perdiendo”, decía en alta voz un habanero sujetando frente al rostro su teléfono inteligente mientras charlaba con un pariente en la Florida.

Danay, estudiante de tercer año de preuniversitario, después de hablar con el padre través de la aplicación IMO, le contaba a Martí Noticia sus impresiones. “Mi mamá y yo quisimos emigrar a Estados Unidos el pasado mes de julio. Pero mi papá, que vive en Nueva Jersey desde hace quince años, me dijo que esperara a terminar el pre, para cuando llegara allá poder ingresar en la universidad. Y mira la bomba que acaba de soltar Trump”.

Después de los acuerdos migratorios acordados por Bill Clinton y Fidel Castro en 1994, cerca de medio millón de cubanos han podido emigrar de manera ordenada, legal y segura hacia Estados Unidos bajo el acápite de reunificación familiar.

Tras esta suspensión temporal, los cubanos con planes de emigrar o visitar a su familia en el Norte, comenzaron a generar rumores infundados. “Esto se venía venir. Trump es el presidente más anti-inmigrante en la historia de Estados Unidos. Detrás de esos ataques sónicos, lo que quieren es tirar abajo las 20 mil visas anuales. Cuba era el único país del mundo que tenía ese privilegio. Primero fue Obama, derogando los pies secos, pies mojados. Ahora Trump. Tú verás que al final terminan tumbando la Ley de Ajuste Cubano. Pero más culpa que Trump, la tienen los congresistas cubanoamericanos que dicen defender los intereses del pueblo en la isla, pero siempre terminan jodiendo a los cubanos”, manifiesta Julián, trabajador por cuenta propia.

Por falta una información detallada, los cubanos no comprenden por qué el gobierno de Estados Unidos decidió cerrar temporalmente la embajada. La historia del ataque sónico a una veintena de funcionarios estadounidenses les parece un guión de John Le Carré.

“Si las armas rusas de las fuerzas armadas tienen más de cuarenta años, de dónde carajo el G-2 va sacar un arma sónica ultra moderna. Tampoco creo la versión que Corea del Norte o Rusia montaron esa operación sin contar con el ‘aparato’ (servicios secretos). Aquí no funciona nada, pero la Seguridad del Estado lo tiene todo bajo control. Ese cuento es más largo o faltan cosas que no se han contado”, expresa Livio, jubilado.

En un sondeo a 23 personas (vecinos, amigos, conocidos y familiares), 12 respondieron que creían el régimen de Raúl Castro no estaba detrás de esas agresiones acústicas, por falta de tecnología; 6 afirmaron que si “Trump ha tomado esas medidas, es porque hay gato encerrado” y 5 dijeron desconocer el asunto.

En la oposición, las opiniones son diversas. Manuel Cuesta Morúa, académico, considera que “el gobierno de Trump se ha apresurado a la hora de retirar a la mitad de su personal diplomático”.

Martha Beatriz Roque Cabello, economista, cree “que es una decisión soberana del gobierno de Estados Unidos, pues la embajada forma parte de su territorio”. La veterana opositora piensa que “esta decisión va afectar los vuelos aéreos, viajes de estadounidenses a Cuba y el ingreso de dólares a las arcas del régimen”. Y señala que la respuesta del régimen pudiera ser mayor represión. “Iba a viajar a Estados Unidos y las autoridades cubanas no me lo permitieron”.

El opositor y ex prisionero político Ángel Moya, esposo de Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, coincide con Martha Beatriz de “que Estados Unidos tiene todo el derecho a proteger a sus funcionarios diplomáticos que fueron objeto de un ataque sónico”, dijo y añadió: “La población cubana está muy desinformada. Los medios oficiales no han reseñado que también fueron afectados algunos funcionarios canadienses. La reacción del régimen puede manifestarse de varias formas. Una de ellas sería reprimir con mayor rudeza a los opositores que apoyan al gobierno de Trump”.

Para Juan González Febles, director del semanario Primavera Digital, “el primer beneficiado con el cierre de la embajada es el régimen. Ahora los periodistas independientes y activistas de derechos humanos no pueden conectarse a internet de forma gratuita en la embajada estadounidense. Ha cambiado también la situacion para los que califican para el programa de reunificación familiar. Una parte considerable de los cubanos, en algún momento, tiene pensado emigrar a Estados Unidos. Esas 20 mil visas eran una válvula de escape. Con esta medida, gana el ala más conservadora de la dictadura y el exilio. Y desde luego, la respuesta del régimen será aumentar la represión contra la oposición”.

Si en algo coinciden los disidentes entrevistados es que la decisión de cerrar parcialmente la embajada es la primera movida de una estrategia que podría traer consecuencias en el ámbito político y represivo dentro de Cuba.

La luna de miel entre el Palacio de la Revolución y la Casa Blanca se extendió por dos años. Con la llegada del impredecible Trump, los analistas esperaban que el tema cubano no fuera de su interés. Pero la realidad ha sido otra.

El presidente estadounidense se ha propuesto revertir las políticas de Obama. Y Cuba era una pieza importante en ese legado. La sensación es que estamos viviendo el primer capítulo de una historia que promete ser más extensa.

Una batalla al estilo de Donald Trump. Y esperando la respuesta verde olivo de Raúl Castro.

Iván García

Foto: Custodio cubano de la Embajada de Estados Unidos en La Habana orienta a una ciudadana que tal vez no sepa que la sede diplomática está parcialmente cerrada desde el 29 de septiembre de 2017 y por tiempo indefinido no entregará visas. Tomada de Sputnik Mundo.

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Periodista oficial primero (1974-94) e independiente a partir de 1995. Desde noviembre de 2003 vive en Lucerna, Suiza. Todos los días, a primera hora, lee la prensa online. No se pierde los telediarios ni las grandes coberturas informativas por TVE, CNN International y BBC World. Se mantiene al tanto de la actualidad suiza a través de Swissinfo, el canal SF-1 y la Radio Svizzera, que trasmite en italiano las 24 horas. Le gusta escuchar música cubana, brasileña y americana. Lo último leído han sido los dos libros de Barack Obama. Email: [email protected]

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