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Cuba, fútbol, protestas y descontroles

Una sonada protesta juvenil tuvo lugar en Villa Clara,  a 270 kilómetros de La Habana. Alrededor de mil muchachos, pagaron 3 pesos en moneda nacional, para ver el partido entre el Barça y el Real Madrid, en un cine-teatro en los bajos del Hotel Santa Clara.

En vez de la trasmisión del clásico de la liga española, les pusieron un documental cubano. Mientras, en un local aledaño, por 5.50 pesos cubanos convertibles (7 dólares), se podía disfrutar del encuentro merengue-culé. Comenzaron pitadas, gritos y abucheos.

Los ánimos se fueron caldeando. Además de consignas antigubernamentales, se produjeron actos vandálicos, rompiendo butacas y adornos. En pocos minutos, una veintena de autos y decenas de agentes policiales llegaron al lugar. Se reportaron unas 70 detenciones, entre ellas el administrador del cine.

Casi todos eran estudiantes de nivel preuniversitario y universitario, tal vez asiduos a la peña del Real Madrid, que se reúne en el Parque Vidal, situado frente al lugar de los hechos. Villa Clara es la provincia más futbolera de Cuba, en particular Zulueta, uno de sus municipios.

Eso ocurrió el lunes 29 de noviembre. Dos días después, y a 471 kilómetros de distancia de Santa Clara, desde Bayamo, otra capital de provincia, esta vez de Granma, el opositor Yoandri Montoya informaba del paro de coches de caballos, uno de los medios de transportes más usados en la ciudad.

Los cocheros poseedores de licencias, acordaron parar en protesta por el incremento de la tarifa mensual, de 120 pesos (5 dólares) a 571 (24 dólares). Cuando aumentaron el cobro a los pasajeros, de uno a dos pesos, éstos se negaron a pagar el doble.

Pese a las presiones por parte de las autoridades del partido, la policía y la seguridad, los cocheros se mantenían firmes en su demanda. Por cierto, una de las canciones cubanas más populares se llama A Bayamo en coche.

En Puerto Padre, municipio de Holguín, otra provincia de la zona oriental de la isla, las protestas vinieron de  conductores de bicitaxis, a quienes se les ha prohibido estacionarse y moverse por los sitios donde acostumbran deambular los turistas.

Según una fuente que no quiso ser identificada, en una discoteca de Santa María del Mar, zona de playa en las afueras de La Habana, una discusión por la entrada al lugar, terminó en una riña tumultuaria, donde no faltaron gritos contra el gobierno.

Recientemente, el noticiero nacional de televisión trasmitió un reportaje donde campesinos abiertamente hicieron críticas, debido a la pérdida de productos por falta de transporte.  La situación promete ir a más, por el aumento del malestar y descontento de los trabajadores y la población en general. Pero también por el alarmante despilfarro y descontrol entre dirigentes y funcionarios.

Es el caso de más de 300 viviendas temporales levantadas en una franja costera de Corralillo, Villa Clara. Las construyeron con recursos del Estado, muchos de dudosa procedencia. No lo denunció un corresponsal extranjero ni un periodista independiente. No. Lo hizo un reportero del periódico Granma.

Iván García

Fotos: En la primera, de la revista Ideal, jóvenes entrando al cine de Santa Clara, donde poco después ocurriría la protesta. En la segunda, de Yoandri Montoya, se ve la hilera de coches parados en una calle de la ciudad de Bayamo, provincia Granma.

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Periodista oficial primero (1974-94) e independiente a partir de 1995. Desde noviembre de 2003 vive en Lucerna, Suiza. Todos los días, a primera hora, lee la prensa online. No se pierde los telediarios ni las grandes coberturas informativas por TVE, CNN International y BBC World. Se mantiene al tanto de la actualidad suiza a través de Swissinfo, el canal SF-1 y la Radio Svizzera, que trasmite en italiano las 24 horas. Le gusta escuchar música cubana, brasileña y americana. Lo último leído han sido los dos libros de Barack Obama. Email: [email protected]

One comment

  1. Leo tu blog regularmente. Mis felicitaciones.
    Cuando ví la foto, me dió alegría. Me dije: el grupo de jóvenes son iguales a los que hay en Puerto Rico. Visten de la misma forma, tienen la misma pinta y eso me tranquilizó.

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