Esmelina, la Constitución y la basura
Por admin - Las Leyes de Laritza - Marzo 13, 2010
Esmelina Carreño, 49 años, es una negra gruesa de carnes flojas y andar cansino. Desde hace seis años vive en la Ciudad de La Habana. Nació en Santiago de Cuba, en medio del macizo montañoso de la Sierra Maestra. Es la octava de doce hermanos que viene a probar suerte en la capital de todos los cubanos.
Uno de ellos, que emigró hace 25 años, le resolvió el cambio de dirección. El trámite ante las autoridades demoró, pero gracias a la Virgen de la Caridad, consiguió trabajo. La situación está difícil en cualquier parte de la Isla, pero en La Habana, el dinero se gana más fácil.
Su meta es mejorar la vida de sus tres hijas y nietos. Aún no los puede traer consigo, pero cada tres meses con una vecina, trabajadora de un policlínico, resuelve un certificado médico por quince días. Así puede justificar dos semanas de ausencia en su centro laboral. No importa que el certificado le cueste 20 pesos cubanos (menos de un dólar). No es nada comparado con la posibilidad de matar la nostalgia y volver a ver a su familia.
A Esmelina no le preocupa que pronto cumplirá 50 años. Su preocupación es una sola: necesita una casa donde vivir sin sobresaltos en La Habana. Para lograr sabe que tiene que reunir suficiente dinero. Por eso, aprovecha sus viajes a las provincias orientales para traer café, cocoa y queso, que después revende a los habaneros.
Sabe que se arriesga. La policía le ha revisado hasta cuatro veces el equipaje en el trayecto desde Santiago de Cuba a La Habana, unos 800 kilómetros. Ya tuvo que pagar hasta mil 500 pesos de multa (alrededor de 45 dólares), por trasladar ‘mercancías prohibidas’, que casi siempre se las decomisan. Pero aprendió a camuflagearlas y logrado llegar con ellas a la capital.
Sus sueños han comenzado a materializarse. En seis años, ha reunido lo suficiente para comprar un terreno en la periferia de la ciudad, en una zona apartada del municipio Cotorro. El inmueble no tiene título de propiedad, es del Estado. El poseedor anterior lo tenía en usufructo desde hace más de 40 años y se lo vendió. Eso tampoco importa, después que haga su casa lo legaliza.
Con esfuerzo propio, yalevantó un cuarto y un baño. Como no tiene licencia, consiguió los materiales de construcción en el mercado negro. Para Esmelina es vital poder independizarse. Vive agregada en casa de su hermano mayor.
Ya dio otro paso que la llevará cerca de alcanzar su meta. Tiene un techo donde vivir. Ha tenido suerte, los inspectores del Departamento de Enfrentamiento a las Ilegalidades, de la Dirección Municipal de la Vivienda, no han detectado la construcción ilegal. Si llegaran a descubrirla, el órgano estatal de oficio, iniciaría un procedimiento administrativo, regulado en el decreto Ley 227, y perdería lo construído.
Esmelina está consciente de que para llegar a ser propietaria, no sólo necesita dinero para los materiales, si no también para pagarle a un abogado especialista en problemas de vivienda, quien por ’la izquierda’ le arregle los papeles. De lo contrario, corre el riesgo de perderlo todo, o quedarse como arrendataria de lo que edificó, con el sudor de su trabajo.
Le pide a sus santos que demore la visita de los inspectores, hasta que termine su construcción y reúna lo suficiente para realizar el plan concebido. Mientras, ya dio el siguiente paso: trajo a la menor de sus tres hijas y a una nieta desde Santiago de Cuba.
Es aquí donde comienzan los obstáculos en la carrera por alcanzar sus sueños. Intenta matricular a la pequeña en la escuela, pero el centro le exige el cambio de dirección. Esmelina construye con esfuerzo propio una casa, pero todavía es ilegal. Y como no es propietaria, no puede solicitar a la Dirección Municipal de la Vivienda su consentimiento para que su nieta, nacida en otra provincia, pueda vivir y estudiar en la capital.
Es el primer requisito que exige el Decreto-Ley 217 de 22 de abril de 1997, que establece las “Regulaciones Migratorias Internas para la Ciudad de La Habana”. Dicha disposición prohíbe a los cubanos, proveniente de otros territorios del país, residir, domiciliarse o convivir con carácter permanente en la capital, sin autorización.
La señora Carreño debe, además, pedir permiso al Presidente del Consejo de Administración del territorio, para que su hija y nieta convivan junto con ella. Y también presentar un documento expedido por la Dirección Municipal de Arquitectura y Urbanismo, que certifique que la vivienda cumple las condiciones mínimas de habitabilidad y que cada conviviente tiene 10 metros cuadrados de superficie techada.
Esmelina sabe bien cómo es el procedimiento, su hermano tuvo que realizarlo para que ella pudiera residir sin problemas en la capital. Sabe que es engorroso y agotador. Al verse entre la espada y la pared, decidió ofrecerle 500 pesos (25 dólares) a su hermano, para que le hiciera el favor de tramitárselo. Mientras, ha resuelto un ‘tránsito’ (permiso) por tres meses, para que la niña comience a recibir las clases.
Su nieta tiene 8 años y es una alumna aplicada. Acaba de llegar de la escuela y le pide a su abuela que le ayude a hacer la tarea de Educación Cívica que le puso la maestra. Para realizarla, es necesario consultar la Constitución de la República. Esmelina Carreño nunca antes había visto ese folleto ni leído esa ley. Empieza a leer y se va deteniendo en párrafos que le provocan dudas.
… “El Estado como poder del pueblo, en servicio del propio pueblo garantiza; que no haya hombre o mujer, en condiciones de trabajar, que no tenga oportunidad de obtener un empleo con el cual pueda contribuir a los fines de la sociedad y a la satisfacción de sus propias necesidades…. que no haya joven que no tenga oportunidad de estudiar…”
Olvida que tiene que ayudar a su nieta. Y se pregunta a sí misma ¿por qué, por no tener reconocida la residencia en la capital, a mi hija, ningún centro laboral o educacional la acepta?
Continúa leyendo: “…que no haya enfermo que no tenga atención médica; que no haya niño que no tenga escuela, alimentación y vestido…”
Vuelve a meditar: mi nieta padece una alergia severa en la piel y recibe atención médica, pero los medicamentos recetados para tratarla, no se lo expiden en la farmacia porque no puede acreditar su residencia en el territorio. La escuela tampoco aceptaba su ingreso por el mismo motivo ¿entonces de qué derechos me hablan?
En otro párrafo dicen: “…El Estado trabaja por lograr que no haya familia que no tenga una vivienda confortable…”.
Ahora comenta en voz alta.
-Entonces, por qué, si edifiqué mi casa con mi esfuerzo, sin ayuda del Estado, corro el riesgo de que me la quiten?
Por último, lee “que…todos todos los ciudadanos gozan de iguales derechos y están sujetos a iguales deberes…, que…la discriminación por motivo de raza origen y cualquier otra lesiva a la dignidad humana está proscrita y es sancionada por la ley…que el Estado consagra el derecho conquistado por la Revolución de que los ciudadanos, se domicilian en cualquier sector, zona o barrio de las ciudades y se alojan en cualquier hotel…”.
Cerró el folleto que por fuera dice Constitución de la República de Cuba. Ya no deseaba leer más. No obstante, se hizo la última pregunta ¿qué culpa tengo yo, y mi familia, de no haber nacido en Ciudad de la Habana? Acababa de descubrir una triste verdad. Nada de lo que decía aquella ley, se correspondía con lo que estaba viviendo.
Una gran mentira. Un papel le decía, que la Revolución le garantizaba derechos, pero por otra parte, le ponía trabas que le impedían vivir como persona. Antes no pensaba en eso, veía a su existencia desde una óptica diferente. Y se da cuenta de que por muchas dificultades que tenga que sortear para materializar sus sueños, puede tropezar con grandes obstáculos legales. Y sortearlos, demoraría una eternidad o en la práctica se volverían irrealizables.
Esa tarde, Esmelina comprendió que la Constitución de su país es letra muerta. Y si no la hacen cumplir, puede parar en la basura.
Laritza Diversent
Foto: zimlichproductions, Flickr
Cuba en los desayunos de TVE
Por admin - Desde La Habana - Marzo 12, 2010
Desde enero de 1994, de lunes a viernes y en horario matutino, la Televisión Española emite Los desayunos de TVE. Su formato ha ido variando con el tiempo. También por su plató han pasado varios presentadores, la última, desde septiembre de 2009, es la periodista Ana Pastor (foto).
El programa cuenta con un equipo de veinte tertulianos, representantes de los principales medios nacionales. Cada día, junto con la presentadora, tres de estos tertulianos son los encargados de preguntar a los invitados, por lo regular políticos, ministros, empresarios, sindicalistas, escritores y artistas, españoles o extranjeros.
Una vez por semana, se realiza una Tertulia política, como la del viernes 12 de marzo, que en su primera parte estuvo dedicada a debatir la situación en Cuba. No fue posible separar ese fragmento, por ello le ofrecemos el video completo del programa:
Los desayunos de TVE- Tertulia política
Los viernes también es el turno de La tira de Nacho, que en menos de dos minutos resume humorísticamente la vida política de la semana. En ocasiones, a un personaje le dedican una tira. En 2008, le dedicaron una a Gaspar Llamazares, en ese momento al frente de Izquierda Unida. Veánla aquí:
Tania Quintero
‘Gusanos’ buenos y ‘gusanos’ malos
Por admin - La Carpeta de Iván - Marzo 12, 2010
Fue Fidel Castro, con sus habituales arremetidas vitriólicas, quien en un discurso pronunciado el 2 de enero de 1961 en la entonces Plaza Cívica, hoy de la Revolución, le puso el mote de ‘gusanos’ a los cubanos que osaran criticar a su revolución de verde olivo o decidieran marcharse de su tierra. Ese día también por primera vez empleó la palabra ‘gusanera’ como sinónimo de contrarrevolución.
A partir de 1959, más de 2 millones de cubanos han emigrado de su país. Hablemos francamente. Cierto que en las primeras oleadas migratorias, a principios de la revolución, la inmensa mayoría de los que huyeron de la Isla eran individuos que abiertamente odiaban a Castro.
Muchos habían perdido sus propiedades, de un golpe nacionalizadas por los barbudos que bajaron de la Sierra Maestra. Otros, pertenecientes a la pequeña burguesía local, hicieron las maletas y volaron hacia Miami, pensando que la ola revolucionaria del comandante único era un delirio pasajero.
En los primeros años, más de tres mil profesionales, excelentes médicos, ingenieros, arquitectos, académicos, intelectuales, casi todos representantes de la inteligencia ilustrada cubana, pusieron pies en polvorosa. Para denigrar a los recién exiliados compatriotas, la propaganda oficial los tildaba de batistianos, burgueses, latifundistas, explotadores… Y para rematar la sarta de insultos, la acostumbrada muletilla de ‘gusanos’.
Después las cosas cambiaron. En 1980, cuando el éxodo del Mariel, buena parte de las 120 mil personas que abandonaron el país que los vio nacer, era gente simple y humilde que nunca había tenido un duro, ni regenteado una empresa. Personas que habían sido educadas en escuelas donde todas las mañanas, luego de una arenga patriotera, con la mano en la frente, había que gritar “Pioneros por el comunismo, seremos como el Che”.
Como los cubanos de a pie no pueden salir libremente de su país, quienes desertan son los que pueden viajar: médicos, políticos, generales, artistas, peloteros y deportistas en general. Ciudadanos que mientras viven en Cuba, se destacan como “revolucionarios” y todo el tiempo viven con las máscaras de la doble moral puestas. En silencio asisten a las aburridas reuniones de los CDR y bien temprano van a votar en esa parodia de democracia que son las elecciones cubanas. Con una botella de ron y a ritmo de conga, asisten a marchas combatientes y manifestaciones en la Plaza de la Revolución. De ese modo cumplen con lo ‘políticamente correcto’. Para no llamar la atención y que para que el Partido y el Ministerio del Interior sigan confiando en ellos.
En el fondo de su alma, se la pasan esperando la oportunidad. Y a la primera de cambio, dejar atrás el socialismo tropical, la retórica absurda y los agobios materiales. A todos esos cubanos que votan con los pies (o sea, largándose), el gobierno de los Castro, los justifica diciendo que emigran en busca de mejoras económicas. Intenta poner a sus desertores al mismo nivel de mexicanos o haitianos, que desesperadadamente escapan de sus países. De admitir el discurso oficial, entonces hay que reconocer que en el aspecto económico, la revolución cubana fracasó.
Aún así, cuando uno se marcha de Cuba para vivir mejor, y sabe leer y escribir, como todos los cubanos que se van al exilio, si esa persona no es cínica, ni embustera, debe señalar a sus gobernantes como los grandes culpables de tantas penurias, que impulsan a los suyos a tirarse al mar en una balsa o casarse sin amor con un anciano español o italiano que bien podría ser su abuelo.
No se puede tener memoria corta. Aún recuerdo -cómo olvidarlo- cuando era un adolescente de 15 años, observar impávido los actos de repudios y agresiones físicas a los que decidían marcharse de la Isla. Luego, el viento se llevó al garete varios proyectos socialistas. El Muro de Berlín se vino abajo, y de la noche a la mañana, ese Estado de obreros y campesinos que fue la URSS, desapareció a velocidad inusitada. El mapa europeo cambió de color.
Pero la revolución de Fidel Castro, que ciertamente no fue instaurada por Moscú, se aferró como un poseso a bandera de la resistencia, el nacionalismo y las amenazas de las perfidias yanquis. Fue entonces cuando ocurrió un “milagro”. Los eternos ‘gusanos’ se convirtieron en mariposas. Para desgracia de los Castro, la escoria y los indignos cubanos, que no supieron reconocer la grandeza de su revolución, prosperaban y con el billete verde de su odiado enemigo, comenzaron a mantener a cerca de un 60 por ciento de la población cubana, según cifras extraoficiales.
Y ya en el siglo 21, sin los dólares estadounidenses ni los euros, entre otras divisas enviadas como remesas familiares, nadie en la isla puede hacer planes para arreglar su deteriorada vivienda, adquirir un un televisor, comprarle zapatos a los hijos o comer caliente dos veces al día.
Para el régimen, hay ‘gusanos’ buenos y ‘gusanos’ malos. Los buenos son los que viajaron a La Habana el 27 y 28 de enero de 2010, a reunirse con funcionarios del gobierno “en defensa de la soberanía nacional, la lucha contra el bloqueo y la liberación de los cinco héroes presos injustamente en cárceles del imperio”.
La reunión se celebró en el Palacio de Convenciones, al oeste de la ciudad, bajo un largo título: “Encuentro de Cubanos Residentes en el Exterior, Contra el Bloqueo y en Defensa de la Soberanía Nacional”. Según el periódico Granma, asistieron 300 delegados procedentes de 44 naciones, de ellos 144 de los Estados Unidos.
No importan que poco o nada hayan logrado estos ‘gusanos’ buenos. Todavía es necesario pedir permiso al Estado para poder viajar al exterior o visitar tu propio país. Si te marchas de forma definitiva, pierdes tu casa y otras propiedades. Y los cubanos que piensan diferente al discurso oficial, es decir los ‘gusanos’ malos, lo apartan de cualquier diálogo como si tuvieran la peste bubónica.
Estoy a favor de cualquier diálogo. Pero abierto a todos. No sólo para aquellas personas que desde la distancia aplauden, hasta enrojecerse las manos, la manera que los hermanos Castro rigen los destinos de Cuba.
Quisiera ver caminar por los pasillos del Palacio de Convenciones, al político liberal Carlos Alberto Montaner, residente en Madrid, charlando ensimismado con Haroldo Dilla, economista marxista que decidió vivir en Santo Domingo.
Cuánto me gustaría distinguir la recia humanidad del poeta Raúl Rivero, picando canapés de jamón y queso en el restaurante Bucán, junto al escritor Miguel Barnet, mientras otro bardo, Roberto Fernández Retamar se le acerca y le dice que esa noche lo espera en su casa para hablar de poesía.
O que mi madre, Tania Quintero, a la que una vez fue su amiga y compañera en faenas periodísticas, Rosa Miriam Elizarde, pueda preguntarle por su familia y su trabajo. Tampoco estaría mal que el prestigioso periodista Max Lesnik, con quien en el periódico El Mundo/América comparto un blog a dos manos titulado 90 Millas, me llamara y quedáramos para tomarnos un café en el hotel Parque Central, y allí civilizadamente disentir.
Por ahora nada de eso es posible. Los ‘gusanos’ buenos debieran empujar al gobierno a emprender el camino de la tolerancia y el respeto a las discrepancias. Entonces, esos encuentros de emigrados tendrían razón de ser.
En todo caso Max, si visita La Habana, pase usted a verme.
Iván García
Foto: Max Lesnik con Fidel Castro, del documental The Man of Two Havanas, realizado en 2007 por Vivien Lesnik Weisman.
Declaración del Grupo de los 75
Por admin - Otros autores y fuentes - Marzo 11, 2010
Al cumplirse 7 años de nuestro injusto encarcelamiento en inhumanas condiciones de prisión, los miembros del Grupo de los 75 abajo firmantes, arrestados los días 18, 19 y 20 de marzo de 2003, declaramos nuestra firma decisión de continuar nuestra lucha pacífica por alcanzar una Cuba democrática, con justicia social y respeto a los derechos humanos en un marco de reconciliación y solidaridad entre todos los cubanos.
Arribamos a este aniversario cuando la crisis nacional se agudiza a niveles insoportables y se profundiza el proceso de destrucción material y moral en la sociedad cubana. Esto prueba la razón de nuestros planteamientos sobre la necesidad de cambios económicos, sociales y políticos fundamentales. Si los juicios realizados sin ningunas garantías jurídicas y nuestras condenas de hasta 28 años fueron absolutamente arbitrarios e injustos, ahora que el presidente Raúl Castro ha reconocido la necesidad de cambios estructurales y de conceptos, así como ha expuesto reiteradamente problemas que nosotros habíamos denunciado, resulta mucho más absurda y monstruosa nuestra permanencia en prisión. No cometimos ningún delito, sino que alertamos sobre las consecuencias de un sistema disfuncional que ha llevado a Cuba al caos.
Por consiguiente, reclamamos la liberación inmediata e incondicional de los 53 que permanecemos aún en las cárceles y que a los 9 con licencia extrapenal que residen en nuestro país se nos haga efectiva la libertad sin condiciones. Igualmente los demás prisioneros de conciencia y políticos pacíficos deben ser excarcelados.
Condenamos la cruel muerte del mártir Orlando Zapata Tamayo, nuestro compañero de lucha pacífica. Humilde joven negro, quien por reclamar sus derechos y la de los demás reos sufrió despiadadas represalias de los carceleros. Nos unimos al dolor de su sufrida madre, Reina Luisa Tamayo Danger.
Apoyamos la Jornada “El Tiempo de Cambio es Ahora”, convocada por nuestros hermanos encarcelados en la prisión Combinado del Este para conmemorar la Primavera Negra del 12 al 31 de marzo de 2010. Aspiramos a que todos los compatriotas, estén donde estén, participen con sus iniciativas en esta Jornada.
Nos conmueve profundamente el sacrificio de Guillermo (Coco) Fariñas al mantenerse en huelga de hambre en demanda de la liberación de quienes estamos más enfermos. Le hemos expresado reiteradamente nuestra preocupación porque esté poniendo su vida en peligro. Si el régimen lo dejara morir, estaría demostrando nuevamente su desprecio total por la justicia y el respeto de los derechos humanos. Sería una evidencia más de la impiedad, obstinación e ilimitadas ansias de poder que han llevado la nación al desastre.
Alertamos a todos nuestros compatriotas residentes dentro y fuera de Cuba, así como a la opinión pública internacional sobre la necesidad de movilizarse para evitar otras posibles muertes. La salud de la mayoría de los prisioneros de conciencia y políticos es precaria y la asistencia médica deficiente. Existen casos extremadamente preocupantes, que podrían tener un desenlace fatal a corto plazo como Ariel Sigler Amaya, quien no mejora a pesar de estar ingresado desde hace meses en un hospital.
Por Cuba, “con todos y para el bien de todos”.
Prisioneros del Grupo de los 75 que han podido ser contactados telefónicamente en las cárceles, y con licencia extrapenal por serias enfermedades:
1- Luis Enrique Ferrer García, condenado a 28 años, Prisión Mar Verde, Santiago de Cuba.
2- Omar Rodríguez Saludes, condenado a 27 años, Prisión Toledo, Ciudad de La Habana.
3- Alfredo Felipe Fuente, condenado a 26 años, Prisión Guanajay, La Habana.
4- Miguel Galván Gutiérrez, condenado a 26 años, Prisión Guanajay, La Habana.
5- Iván Hernández Carrillo, condenado a 25 años, Prisión El Pre, Guamajal, Villa Clara.
6- Blas Giraldo Reyes Rodríguez, condenado a 25 años, Prisión Nieves Morejón, Sancti Spiritus.
7- Félix Navarro Rodríguez, condenado a 25 años, Prisión Canaleta, Ciego de Ávila.
8- Normando Hernández González, condenado a 25 años, Prisión Kilo 7, Camagüey.
9- José Daniel Ferrer García, condenado a 25 años, Prisión El Típico, Las Tunas.
10- Ariel Sigler Amaya, condenado a 25 años, Hospital Julio Trigo, Ciudad de La Habana, muy enfermo.
11- Jesús Mustafá Felipe, condenado a 25 años, Prisión Provincial de Guantánamo.
12- Próspero Gaínza Agüero, condenado a 25 años, Prisión Cuba Sí, Holguín.
13- José Luís García Paneque, condenado a 24 años, Prisión Las Mangas, Granma.
14- Eduardo Díaz Fleitas, condenado a 21 años, Prisión Kilo 5 ½, Pinar del Río.
15- Ricardo González Alfonso, condenado a 20 años, Prisión Combinado del Este, Ciudad de La Habana.
16- Diosdado González Marrero, condenado a 20 años, Prisión Kilo 5 ½, Pinar del Río.
17- Pedro Argüelles Morán, condenado a 20 años, Prisión de Canaleta, Ciego de Ávila.
18- Pablo Pacheco Ávila, condenado a 20 años, Prisión de Canaleta, Ciego de Ávila.
19- Librado Linares García, condenado a 20 años, Prisión La Pendiente, Villa Clara.
20- Arturo Pérez de Alejo, condenado a 20 años, Prisión El Pre, Guamajal, Villa Clara.
21- Julio César Gálvez Rodríguez, condenado a 20 años, Prisión Combinado del Este, Ciudad de La Habana.
22- Nelson Molinet Espino, condenado a 20 años, Prisión Kilo 5 ½, Pinar del Río.
23- Fabio Prieto Llorente, condenado a 20 años, Prisión El Guayabo, Isla de la Juventud.
24- Lester González Pentón, condenado a 20 años, Prisión La Pendiente, Villa Clara.
25- Fidel Suárez Cruz, condenado a 20 años, Prisión Kilo 8, Camagüey.
26- Manuel Ubals González, condenado a 20 años, Prisión de Boniato, Santiago de Cuba.
27- Leonel Grave de Peralta, condenado a 20 años, Prisión de Boniato, Santiago de Cuba.
28- Ángel Acosta Moya, condenado a 20 años, Prisión Combinado del Este, Ciudad de La Habana.
29- Juan Carlos Herrera Acosta, condenado a 20 años, Prisión Cuba Sí, Holguín.
30- Marcelo Cano Rodríguez, condenado a 18 años, Prisión de Ariza, Cienfuegos.
31- Omar Ruiz Hernández, condenado a 18 años, Prisión Nieves Morejón, Sancti Spiritus.
32- Arnaldo Ramos Lauzurique, condenado a 18 años, Prisión Nieves Morejón, Sancti Spiritus.
33- José Ubaldo Izquierdo, condenado a 16 años, Prisión de Guanajay, La Habana.
34- Antonio Villarreal Acosta, condenado a 15 años, Prisión La Pendiente, Villa Clara.
35- Adolfo Fernández Sainz, condenado a 15 años, Prisión de Canaleta, Ciego de Ávila.
36- Alexis Rodríguez Fernández, condenado a 15 años, Prisión Aguadores, Santiago de Cuba.
37- Claro Sánchez Altarriba, condenado a 15 años, Prisión Provincial de Guantánamo.
38- Alfredo Pulido López, condenado a 14 años, Prisión Cerámica Roja, Camagüey.
39- Alfredo Domínguez Batista, condenado a 14 años, Prisión Típico Viejo, Las Tunas.
40- José Miguel Martínez Hernández, 14 años, Prisión de Quivicán, La Habana.
41- Efrén Fernández Fernández, condenado a 12 años, Prisión de Guanajay, La Habana.
42- Héctor Raúl Valle Fernández, condenado a 12 años, Prisión de Guanajay, La Habana.
43- Ricardo Silva Gual, condenado a 10 años, Prisión Aguadores, Santiago de Cuba.
44.- Oscar Elías Biscet González, condenado a 25 años, Prisión Combinado del Este, Ciudad de La Habana.
Con licencia extrapenal por serias enfermedades y en cualquier momento pueden ser retornados a prisión:
45- Margarito Broche Espinosa, condenado a 25 años.
46- Héctor Palacios Ruiz, condenado a 25 años.
47- Martha Beatriz Roque Cabello, condenada a 20 años.
48- Roberto de Miranda Hernández, condenado a 20.
49- Oscar Espinosa Chepe, condenado a 20 años.
50- Jorge Olivera Castillo, condenado a 18 años.
51- Marcelo López Bañobre, condenado a 15 años.
52- Carmelo Díaz Fernández, condenado a 15 años.
53- Reinaldo Labrada Peña, en libertad por cumplir la condena de 6 años,
Divulgada en La Habana, el 8 de marzo de 2010.
Foto: AP. Damas de Blanco frente el Capitolio Nacional, el 10 de diciembre de 2008, Día Internacional de los Derechos Humanos.
Linchamiento verbal
Por admin - Las Cartas de Tania - Marzo 11, 2010
1997 fue un año especialmente represivo para el periodismo independiente cubano. Marcó el reinicio, con nuevo ropaje, de los actos de repudio instaurados por el gobierno de Fidel Castro en 1980 con la intención de humillar y desmoralizar públicamente a quienes pretendían dejar el país por el puerto del Mariel.
Raúl Rivero los definió con exactitud: linchamientos verbales. Y el propósito era ése, “lincharlo” a uno con palabras. El ingrediente principal: un centenar de fanáticos e incondicionales del régimen, dispuestos a intimidar gritando improperios, ofensas y calumnias, según un guión previamente diseñado por siniestros cerebros del Departamento de Seguridad del Estado.
En el 97 una docena de periodistas independientes, casi todos de Cuba Press, tuvimos que soportar delante de nuestros domicilios a esas jaurías vociferando durante dos horas seguidas.
Yovani tenía 17 años y fue testigo del acto de repudio que la Seguridad del Estado me organizó la noche del lunes 10 de febrero delante del edificio donde vivía con mi madre de 82 años, mis dos hijos, mi nuera y mi nieta, entonces de dos años y medio.
-Fue algo alucinante. Si no lo hubiera visto, no lo hubiera creído. No imaginé que la revolución fuera capaz de semejante bajeza ni que hubiera gente tan miserable que se prestara a hacerle eso a una mujer de tu edad, me diría al dia siguiente Yovani.
Entre los movilizados aquel lunes había un hombre de la raza negra que estuvo a punto de morir en Angola. “Llegué del trabajo y en la casa encontré una citación urgente. A las 8 de la noche debía estar en Carmen y 10 de Octubre. Pensé que sería para una de las tantas actividades a las cuales los militantes estamos obligados a asistir. La noche era fría y había mucho viento. Habrían unas 90 personas y continuaban llegando. Le pregunté a una compañera y me respondió que tampoco sabía el motivo de la citación. En eso empezó lo que pensé sería un acto político y resultó ser un mítin de repudio contra la periodista Tania Quintero, una mujer de 55 años, respetada en el barrio. Sentí tanta rabia y vergüenza que di media vuelta y me fui”, le confesaría después este hombre a un amigo común.
Quien sí no se avergonzó y hasta el final me ofendió fue Antonio.
-¿Y ese quién es?, le pregunté a la persona que una vez terminado el “linchamiento verbal” me contó hasta el más mínimo detalle.
-Tania, es ese tipo grande, gordo y maricón que hace poco se mudó pa’la cuadra.
-¿Sí, y dónde vive?
-En un pasillo, en la acera de enfrente.
-Pues no tengo la menor idea de quién se trata.
Los vecinos habían quedado desconcertados por la virulencia del sujeto. “Hay que cuidarse de él”, comentó un viejo jubilado. Y añadió: “Pero sin perderlo de vista”. Quizá por ello muchos ojos lo seguían al verlo entrar y salir de su vivienda.
Cuando Antonio y yo coincidíamos en la cola del pan, la bodega o la carnicería y estaba presente alguien del vecindario que recordaba su rol de mercenario en el acto de repudio, el aire se volvía tenso. Conocedora de la expectación generada, me mantenía inmutable. A fin de cuentas, los vecinos no querían un enfrentamiento verbal. Ellos sólo deseaban que una vez, aunque fuera una sola vez, su mirada se cruzara con la mía.
Me fuí de Cuba el 25 de noviembre de 2003 sin que Antonio supiera que aquella mulata canosa con quien tantas veces coincidió en las colas era Tania Quintero. La misma a la que a él, sin conocerla, la noche del 10 de febrero de 1997 su intolerancia lo había llevado a gritarme una consigna surrealista ¡Que le quiten la ciudadanía!
Tania Quintero
Foto: Screaming But Unheard, del pintor inglés Neil Houghton.
“Mi hijo fue un cubano digno”
Por admin - Orlando Zapata Tamayo - Marzo 11, 2010
La Dama de Blanco Reina Luisa Tamayo Danger, madre del prisionero político y de conciencia, Orlando Zapata Tamayo, fallecido el 23 de febrero, tras protagonizar una huelga de hambre de 85 días, fue entrevistada por el periodistas independiente Carlos Serpa Maceira, director de la Unión de Periodistas Libres de Cuba.
El opositor Partido Cubano de Renovación Ortodoxa, radicado en la oriental provincia de Santiago de Cuba, en consenso con varias organizaciones opositoras ha hecho un llamado a todos los cubanos de dentro y fuera de la Isla, para perpetuar y honrar la memoria de Orlando Zapata Tamayo con la construcción de un monumento, panteón o mausoleo, en el cementerio de Banes, lugar donde fue sepultado su hijo.También restaurar su vivienda para declararla Museo de la Patria y construir un busto de Orlando Zapata Tamayo para ser colocado en un pedestal en el portal de su casa. ¿Qué opina de todo eso?
- Antes de comenzar mis respuestas, quiero manifestar que estoy muy conmovida por la repercusión que se ha producido dentro y fuera de Cuba por la muerte de mi hijo Orlando Zapata Tamayo. Quiero agradecer infinitamente los mensajes de condolencia que he recibido desde los remotos lugares, tanto de nuestro país, como del extranjero.
-En cuanto a la pregunta, ya tenía conocimiento del llamamiento que se realizó para construir una serie de obras y acciones que perpetúen la memoria y los principios de nuestra lucha de hoy y se mantenga presente en las futuras generaciones. El líder de la Alianza Democrática Oriental, Rolando Rodríguez, me informó que los opositores garantizarán la mano de obra, que sólo están esperando que se realicen los trámites de rigor y los recursos para comenzar los trabajos, que serán coordinados por el Municipio de Oposición de Banes.
-En estos momentos de dolor por la pérdida de mi hijo, este llamado para honrar y perpetuar su memoria patentiza que todos somos un solo pueblo. Cuenten conmigo para tan noble empeño.
En una carta escrita por usted al gobernante Raúl Castro, ¿le pidió investigar la muerte de su hijo Orlando Zapata?
-Sí, ciertamente. En la carta a Raúl Castro le pedí investigar la muerte de Zapata, exhumar su cadáver para comprobar por especialistas internacionales los daños sufridos por las torturas y golpizas recibidas en la prisión, para que se esclarezcan las verdaderas causas de su muerte. Mi hijo era un preso político reconocido por Amnistía Internacional, quien fue forzado prácticamente a realizar esa huelga de hambre, que le costó la vida.
-Sus demandas eran negociables, él pedía las mismas condiciones para los presos políticos, que las que se le propiciaron a Fidel Castro y demás participantes en el asalto al cuartel Moncada. No como ahora se he dicho por parte del gobierno, que quería cocina, televisor y teléfono en su celda, para ponerlo como un individuo ambicioso.
-Sin embargo, durante el transcurso de los acontecimientos se pudo apreciar que el destino de mi hijo ya había sido trazado por el gobierno totalitario de los hermanos Castro. Todo esto se lo expuse a Raúl Castro en la carta. También que Orlando comenzó la huelga el día 3 de diciembre, no el día 8 como dijeran los medios oficiales de prensa en Cuba.
-Mi hijo estuvo 33 días en una celda, tirado en el piso, pues no se permite colchón ni nada para taparse cuando se está en celda de castigo. Ahí fue donde lo mantuvieron 18 días sin suministrarle agua, en represalia por su actitud contestataria. En la carta hice un recuento de la huelga y de los maltratos de que fue víctima mi hijo por parte de los carceleros. No creo que el gobierno hizo lo suficiente para salvar a Zapata.
-Las imágenes tomadas con antelación revelan la complicidad con este asesinato premeditado. Prueba de todo esto es que hasta la fecha no me han entregado el certificado de defunción.
En una supuesta reflexión de Fidel Castro, éste negó que Zapata haya sido asesinado cuando dijo: “En nuestro país jamás se torturó a nadie, jamás se autorizó el asesinato de un adversario, jamás se mintió al pueblo”. ¿Qué opinión tiene usted de esto?
-Mi hijo sí fue torturado, recibió golpizas en varias ocasiones, que le dejaron marcas en su cuerpo, producto de eso tuvo que ser sometido a una intervención quirúrgica, por un hematoma en el cerebro producido de un golpe con una tonfa, del cual nunca se pudo recuperar completamente.
-Yo personalmente vi las huellas de los golpes que le propinaron los militares en la prisión de Holguín, el pasado 2 de diciembre, un día antes de ser trasladado para la prisión máxima seguridad de Kilo 8 en Camagüey.
¿Quisiera enviar algún mensaje al pueblo de Cuba y a la comunidad internacional?
-Orlando Zapata Tamayo fue digno hasta la muerte por sus convicciones y por la forma de defender sus ideas. Murió de frente, no de rodillas. Los ideales por los cuales mi hijo se inmoló, los continuaré. Así honraré con creces ese espíritu de lucha y rebeldía que en vida Zapata mantuvo. Su ejemplo siempre estará presente por lo que fue, un cubano digno.
Carlos Serpa Maceira
Tomado de El guayacán cubano
Postdata.- Por su interés, hemos añadido la carta enviada a El Nuevo Herald por Luis Zúñiga, exprisionero político cubano, hoy exiliado en Miami:
“El argumento del régimen castrista, de que trataron de salvarle la vida a Orlando Zapata Tamayo es totalmente falso y demagógico. Los que hemos pasado por huelgas de hambre en las prisiones de la isla, sabemos que para mantener con vida a un huelguista basta con amarrarlo, ponerle sueros de glucosa y ocasionalmente añadirle al suero un concentrado de proteínas.
“Esa técnica la ha usado la Seguridad del Estado con presos políticos que no le convenía que se murieran. Puedo mencionar varios casos.
“El video que grabaron de la madre de Zapata, hablando con los médicos, es una prueba de que se preparaban para cubrirse la fachada cuando muriera.
“A los familiares de los presos en huelga jamás les permiten hablar con los médicos militares. Los que conocemos la forma en que opera la policía política castrista sabemos, sin duda, que a Orlando Zapata lo querían muerto”.
El Parlamento Europeo condena la muerte, “evitable” y “cruel”, de Orlando Zapata Tamayo
Por admin - Orlando Zapata Tamayo - Marzo 11, 2010
AFP, Estrasburgo,11.03.10.- La Eurocámara ha aprobado este jueves, por amplia mayoría, una resolución que “condena” la “evitable” y “cruel” muerte del disidente cubano Orlando Zapata Tamayo y alertó contra el “fatal desenlace” que podría tener la huelga de hambre que sigue el disidente Guillermo Fariñas.
El texto, que había sido consensuado previamente por los principales grupos políticos, “condena duramente la evitable y cruel muerte” de Zapata, ocurrida el 23 de febrero tras una huelga de hambre de 85 días, y arremete contra “el intento del gobierno” cubano de obstaculizar la organización de su funeral.
La resolución fue adoptada por 509 votos a favor, 30 en contra y 14 abstenciones.
Asimismo “deplora la ausencia de todo gesto significativo” de La Habana en respuesta a los llamamientos de la comunidad internacional en favor de la liberación de todos los presos políticos, cuyo encarcelamiento es “contrario” a la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Los eurodiputados advierten igualmente sobre el “alarmante estado” de salud en que se encuentra el periodista Fariñas, en huelga de hambre desde el día siguiente de la muerte de Zapata Tamayo, que podría conducirle a un “fatal desenlace”.
La resolución adoptada por las grandes formaciones políticas, incluidos conservadores y socialistas, supone una dura condena a La Habana, en momentos en que España, que este semestre ostenta la presidencia semestral de la Unión Europea (UE), se había propuesto estrechar las relaciones entre la UE y la isla comunista.
Los europarlamentarios, además, llaman a los dirigentes europeos a intensificar “las medidas” para exigir la libertad de los presos políticos y “promover y garantizar el trabajo de los defensores de los derechos humanos” en la isla, pidiendo la apertura de un “diálogo estructurado” con la sociedad civil cubana.
Afrodescendientes se reunirán para defender sus derechos
Por admin - Otros autores y fuentes - Marzo 10, 2010
El próximo mes de Abril de 2010 se celebrará la 1ra. Asamblea para la Defensa de los Derechos Civiles de los Afrodescendientes Cubanos. Están invitados a participar todas las organizaciones de lucha contra el racismo, incluso aquellas personas que no pertenezcan a ninguna organización, siempre y cuando estén a favor de la integración racial.
Plan de trabajo:
Día 1:
1- Reseña histórica del tema racial.
2- Vigencia de la problemática racial en la actualidad.
2.1- Anécdotas que ejemplifiquen la situación de los negros en la Cuba de hoy.
2.2- Proyección de documentales y materiales sobre la raza negra.
Día 2:
3- La mujer negra en la sociedad cubana.
4- La doble discriminación que sufren los homosexuales de la raza negra.
5- Sobre el adoctrinamiento especial que reciben los niños cubanos de la raza negra desde edades tempranas.
Día 3:
6- Proponer soluciones para erradicar los problemas raciales.
7- Cómo aumentar la autoestima de nuestra raza.
8- Presentación de la publicación independiente Páginas Negras de Cuba, para denunciar todos los problemas sociales y de la raza, de forma que presione al gobierno en aras de su erradicación.
Promotor: Ramón Alejandro Muñoz González.
Presidente: Manuel Aguirre Lavarrere (Mackandal).
Organizadora: Sonia Garro Alfonso.
Foto: CK+, Flickr














Últimos Comentarios